Es fundamental que el profesor reflexione sobre su acción y que profundice la comprensión de los distintos procesos involucrados en la enseñanza y en el aprendizaje de la lengua española. De modo análogo, reconocemos que no siempre los profesores exploran lo que ocurre y lo que forma parte de su cotidiano, de modo que las experiencias vividas en el aula se conviertan en la base de su reflexión. Sin embargo, es posible que los profesores, tras examinar su práctica docente, puedan aplicar a sus propias clases estrategias de intervención o de cambio, de acuerdo con sus necesidades y objetivos. Por lo tanto, en este post quisiera tratar de algunos enfoques de investigación en clase, o sea, de algunos procedimientos sencillos que aportan beneficios a las clases y, en especial, en cuanto a la investigación de la enseñanza y sus implicaciones para el aprendizaje.

Teniendo en cuenta nuestras aclaraciones anteriores, basados en Richards y Lockhart (2008, p.15-23), presentamos a continuación algunos procedimientos para la investigación en clase:

  1. Diarios del profesor: crónicas escritas o grabadas, resultantes de las experiencias docentes.
  2. Informes de clase: descripciones escritas de clases, abarcan sus principales componentes.
  3. Encuestas y cuestionarios: sirven para recopilar datos relacionados a aspectos concretos de la enseñanza o del aprendizaje.
  4. Grabaciones en vídeo y en audio: proporcionan otra fuente de datos relacionados a distintos aspectos del aula.
  5. Observaciones: en general, un profesor en formación o un profesor en ejercicio observan la dinámica de la clase, teniendo en cuenta diversos aspectos más concretos.
  6. Investigación en acción: se pone en marcha un plan de acción, con el propósito de cambiar algún aspecto de la clase, seguida de una supervisión de los efectos de la innovación y sus alcances.

Conviene notar que algunos procedimientos tienen sus restricciones, pues hay que considerar sus ventajas y desventajas. De ese modo, el profesor puede elegir el que mejor le resulte, teniendo en cuenta sus propósitos. Es importante que el docente considere, por ejemplo, qué aspectos o tópicos le interesa investigar y qué tipo de información va a recopilar para que profundice el análisis del tema con más riqueza de detalles y, de ese modo, seleccione su tema y diseñe un plan de acción.

Además, hay que reconocer que los enfoques mencionados constituyen solamente una muestra de posibilidades investigativas, según lo que denominamos “enseñanza crítica de reflexión” o “enseñanza exploratoria” (Richards; Lockhart, 2008). La relevancia de dicha propuesta es que, por un lado, son los propios profesores quienes van a decidir qué aspectos abordar y qué procedimientos emplear, respetándose el contexto en que actúan, las necesidades y objetivos de la enseñanza. Por otro, demuestra que la investigación no es una práctica apartada de la realidad y que los profesores son capaces de desarrollar una actitud investigativa que tendrá repercusiones en su acción docente y la retroalimentará en un círculo virtuoso y productivo.

Para saber más, recomendamos la lectura de los siguientes textos:

Richards, J. C.; Lockhart, C. Estrategias de reflexión sobre la enseñanza de idiomas. Madrid: Edinumen, 2008.

Yuni, J.; Urbano, C. Técnicas para investigar. Recursos metodológicos para la preparación de proyectos de investigación. Córdoba, Argentina: Brujas, 2006.