Sobre la difícil tarea de corregir redacciones de forma efectiva

 

En el preciso momento en el que escribo esta entrada, mi marido revisa la traducción de un libro que terminé la semana pasada. Le debo haber preguntado unas diez veces cómo estaba, si había muchos errores, si me hace, por favor, una listita con mis errores más frecuentes para evitarlos en la próxima… Me pregunto si se siente como me siento yo cuando tengo que corregir las redacciones de mis alumnos. No lo quiero molestar, no se lo voy a preguntar. Lo que sí tengo claro es que yo me siento otra vez como alumna. Veo las impiadosas marcas de corrección del Word y pienso “soy un desastre, mi portugués se está oxidando”.

No sé cuáles son los adjetivos más apropiados, calculo que depende del caso, pero puedo decir que corregir producciones escritas es una tarea difícil, cansadora, a veces frustrante. Por eso, pensemos juntos ¿qué podemos hacer para que sea efectiva?

En primer lugar, así como respetamos lo que el alumno dice, lo dejamos hablar, le pedimos que complete su idea aunque cometa errores, debemos respetar lo que escribe. En este sentido, el color no es secundario como muchos piensan. La inocente idea de “corrijo en rojo que se ve mejor”, eh… no, no se ve mejor, se ve peor. Ni siquiera por aquello de que “la letra con sangre entra”, sino porque conduce la atención a lo que está mal, ensuciando a veces la hoja. ¿Por qué no usar un color distinto al del autor para que se entienda bien lo que estamos corrigiendo? Podemos subrayar, poner un número como si fuese una nota de pie de página, podemos escribir al margen o a los costados de forma prolija, discreta y ordenada.

Por otro lado, siguiendo la idea de respetar lo que desea expresar, entiendo que es conveniente priorizar los comentarios sobre el contenido del texto, ¿lo estamos ayudando a que su mensaje sea claro y coherente? Respecto a la forma: la sintaxis, la gramática, el vocabulario, se corrige de acuerdo con el nivel que se está estudiando. Es decir, no corregimos todo.

Aprendí que la mejor forma de aprovechar la producción escrita es corregirla con códigos. Abajo pongo un modelo que uso con mis alumnos brasileños. El código permite que el alumno reflexione sobre sus errores y busque la corrección en sus apuntes, en el libro, en Internet, que estudie corrigiéndose. Si le ponemos la palabra correcta, somos nosotros los que practicamos, no ellos. La autocorrección con códigos los hace sujetos de la corrección. En palabras de Michael Lewis (traducción mía).

“La corrección puede ser más efectiva y menos intimidatoria si se elabora un simple código con el cual se puede escribir al margen del texto. De esta manera, podemos llamar la atención del alumno a las equivocaciones superficiales poniendo una letra o símbolo como “O” para equivocaciones de ortografía o GR para equivocaciones de gramática. Obviamente, no será necesario corregir todas las equivocaciones, sino utilizar el código para destacar las equivocaciones más relevantes. Cuando los alumnos reciben su trabajo corregido, debemos pedirles que verifiquen si pueden identificar sus equivocaciones ellos mismos con la ayuda del código.” LEWIS (1995)

Otra idea que siempre defiendo respecto a la corrección, tanto oral como escrita es el trabajo en parejas. Esta estrategia tiene más sentido en producciones escritas cortas, antes de presentar algo al grupo o al profesor, que lo revise con su compañero de confianza. Todas las ventajas de este procedimiento que señalamos sobre la corrección oral, se aplican a lo escrito.

Por último, pero no menos importante, vale plantearse la enseñanza de la producción escrita de forma dirigida. Como se sugiere en el ya clásico de Moliné y Hilt, ¿Cómo corregir errores y no equivocarse en el intento?, por medio de actividades breves como: insertar palabras que faltan en un texto o eliminar elementos superfluos de un fragmento, hacer composiciones breves de opinión o descripciones, transcribir diálogos auténticos, resúmenes o hasta traducciones breves, podemos hacer que nuestros alumnos reflexionen sobre la coherencia textual, que observen algún aspecto formal como la sintaxis o el léxico, que jerarquicen la información, que prueben diferentes tipos de textos y estructuras.

¡Buen trabajo!

Códigos para la corrección de producciones escritas

Símbolo

Explicación Muestra Correcto
1. P Portugués Los muebles eran muy antigos (P) Los muebles eran muy antiguos
2. O Ortografía Quería ser professora.(GRA). Quería ser profesora.
3. PP Posición del pronombre Enseguida descubrióse la verdad(PP) Enseguida se descubrió la verdad.
4. PE Persona. Verbo correcto, conjugar con otra persona. Guevara hice  (PE) mucho por Cuba. Guevara hizo mucho por Cuba.
5. # Singular o plural Los casos citados son más difícil (#) Los casos citados son más difíciles.
6. AUX Auxiliar incorrecto. ¡Claro que tenemos (AUX)avanzado mucho! ¡Claro que hemos avanzado mucho!
7. ^ Incluir Llamó ^ su hermana. Llamó asu hermana.
8. TV Tiempo verbal Me contó que fue (TV) al cine… Me contó que había ido al cine.
9. PC Poco claro (contenido) me preguntó de dónde quería pero yo no…PC
10. PIN Palabra inapropiada … puntos fuertes y flacos…(PIN) … puntos fuertes y débiles

 

LEWIS, Michael y HILL, Jammie. Practical Techniques for Language Teaching. Londres. Language Teaching Publications, 1995.

MOLINÉ, Rosa Ribas y D’AQUINO HILT, Alessandra. ¿Cómo corregir errores y no equivocarse en el intento? Madrid, Edelsa, 2004.