En los próximos artículos en este blog, hablaré un poco sobre la importancia de la cultura y las posibilidades de utilización del cine en el salón de clase de español como Lengua Extranjera, buscando ofrecer algunas claves para el trabajo del profesor.

Muchos docentes saben de la importancia de ofrecer diversos recursos y aportes a las clases de lengua extranjera. Buscan materiales variados, canciones, videos, libros y películas con los que puedan trabajar sus contenidos. Sin embargo, cuando utilizan películas, parece haber un carácter mucho más volcado hacia el entretenimiento o a las estructuras gramaticales que, de hecho, hacia el alcance de objetivos culturales pedagógicos. El visionado de películas pasa a ser una excusa o considerado una pérdida de tiempo por los alumnos, justamente porque no se ve su integración con los contenidos.

Con base en mis estudios de doctorado y a lo largo de mi experiencia, creo que el cine contribuye para la formación de una manera distinta y, mas aún, en las clases de lengua extranjera, tiene papel de relieve, pero sigue siendo mal utilizado.

Como parte de mi búsqueda por una enseñanza de base realmente socio-histórico-cultural, he incorporado a mi práctica la utilización de películas como forma de trabajar aspectos culturales e históricos que sean, de hecho, significativos para los alumnos. En conjunto a las películas, una serie de géneros textuales, como guiones de películas, canciones, sinopsis, biografías y otros, fueron incorporados naturalmente y apoyando la temática elegida. Así, el desarrollo de la competencia gramatical no resulta aislada, ni tampoco los textos sirven como pretextos para enseñarla, pero todo puede ser trabajado de manera más integrada, lo que resulta en mejor comprensión por los alumnos, mayor interacción con los contenidos y aumento de su interés.

El cine, como afirma Metz (1968/2010) nos causa la impresión de la realidad, por lo que resulta más interesante como instrumento de trabajo en las clases de lengua extranjera. En lugar de audios artificiales propuestos en general por los libros texto, ofrecemos al alumno el habla más natural y cercano al utilizado por los hablantes del idioma. Comparto con Bradimonte (2003, p. 872) la idea de que el cine puede ser un material con grandes potenciales. Según ese autor, “el material video permite actualizar todos los elementos lingüísticos y extralingüísticos que participan en la competencia comunicativa y, al combinar sonido e imagen, presenta situaciones comunicativas completas, tal como sucede en la vida real y difícilmente reproducibles en el aula por el profesor”.

Además, creo que al discutir las temáticas, desde que estas sean bien elegidas y dirigidas, le damos al alumno la oportunidad de disminuir prejuicios, conocer nuevos paisajes, descubrir nuevos mundos culturales. De ahí, la importancia de que el profesor pueda ser capaz de entender su papel como formador y no solo instructor. Igualmente, debe entender su responsabilidad y valorar las producciones originales en lengua española adecuadas a la franja etaria del alumnado.

El filósofo francés Edgar Morin afirma que “literatura, poesía, cine, psicología, filosofía deberían convergirse para convertirse en escuelas de comprensión(MORIN,  2011, p. 51). Sea cual sea la edad o nivel de formación de nuestros alumnos, creo firmemente que nos toca a nosotros profesores la responsabilidad de formar personas no solo más informadas, pero más sensibles, mas concienzudas de su papel como ciudadanas; y el arte, justamente, es el camino más eficiente para dicha labor.

 

Indicaciones de lectura

BRADIMONTE, Giovanni. El soporte audiovisual en la clase de E/LE: el cine y la televisión. XIV Congreso Internacional de ASELE. Burgos 2003. Disponível em: <https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/14/14_0871.pdf>. Acesso em 10 jul. 2013.

MORIN, E.A. Os sete saberes necessários à educação do futuro. São Paulo: Cortez, 2011b.