¿Se acuerdan de “the book is on the table”? ¿Y de otras frases “enyesadas” con las que aprendíamos inglés?

Bien, en la enseñanza de español (y de otros idiomas, supongo) pasa(ba) más o menos lo mismo. Se enseña(ba)n fórmulas que no se suelen usar en los diálogos corrientes.

Los libros de texto modernos tratan de presentar expresiones variadas con el encomiable propósito de abarcar el variopinto universo del español hablado. Para que el aprendiz no llegue a un país de habla hispana como si saliera de un diccionario.

Ejemplo:

—Caballero, perdone, ¿me podría indicar un consultorio odontológico en los alrededores que atienda una emergencia dental?

Seguro que el “caballero” mira a su interlocutor con cara de espanto:

—¿Cómo dice?

—Sabe de algún dentista por aquí, que me muero de dolor de muelas…

Desde luego que este supuesto diálogo es una caricatura, pero puede ocurrir algo similar cuando se habla un español libresco.

La Real Academia Española es muy docta, pero tarda en aceptar e incluir en su acervo términos y expresiones harto usuales entre los hablantes.

Entonces ¿cómo quedamos? ¿Qué debemos enseñar?

Si yo voy a un congreso en Ecuador, en la presentación tendré que hablar el español de la RAE, pero a la hora de tomar un taxi, tendré que hablar el español de la calle.

A estos registros lingüísticos normalmente se les llama “lenguaje formal” y “lenguaje informal”. Es muy difícil fijar una línea divisora entre ambos porque muchas veces se entremezclan o se usan simultáneamente, pero todo ello tiene que ver con saber elegir el discurso compatible con las variables contextuales.

Los libros de texto tienden a ocuparse más bien del lenguaje formal y el aprendiz acaba por expresarse de un modo que suena falso, artificial, como en el ejemplo anterior.

Ahora bien, a la hora de traducir hay que respetar el registro del discurso, de lo contrario, la traducción será la que suena falsa.

Veamos cómo quedaría en portugués el anecdótico diálogo, que ilustra dichos registros:

Meu senhor, perdoe-me, poderia indicar-me um consultório odontológico nas redondezas que atenda uma emergência dentária?

Como é que é?

Tem algum dentista por aqui, que estou morrendo de dor de dente…

Vamos, amigos, ¡hay que hablar en cristiano!