El conexionismo es una poderosa propuesta de procesamiento cognitivo que se diferencia del generativismo, discutido en los tres últimos posts, en varios aspectos, entre ellos, que mientras que el último es una propuesta de adquisición y desarrollo lingüístico, los supuestos del conexionismo se aplican a todas las habilidades de los seres humanos, de las que el lenguaje es solo una de ellas.

El término conexionismo hace referencia a las conexiones que se establecen entre las neuronas en el cerebro a través de las que se forman las redes neuronales, responsables por procesos como la adquisición y desarrollo del lenguaje.

Las bases de las que parte esta propuesta cognitiva son radicalmente diferentes de otras propuestas, una vez que nociones como probabilidad, frecuencia y saliencia son fundamentales, algo que ya habían notado los expertos que estudian el procesamiento del lenguaje.

Para introducir la discusión en el ámbito de la adquisición de segundas lenguas, empezaremos hablando de la importancia de esos conceptos en la clase de lenguas de un profesor que tenga como base de su trabajo de enseñanza esta teoría psicolingüística.

En posts anteriores hemos discutido la diferencia que establece el generativismo entre aducto y toma. El aducto o input es todo dato lingüístico que le llega al aprendiz y la toma se considera lo que efectivamente ‘pasa’ a la cognición, aunque filtrada y modificada. Es decir, dentro de la concepción discutida anteriormente operan poderosos filtros que promueven una selección de los datos que vienen a formar parte del conocimiento lingüístico de un aprendiz, mientras que otros elementos del aducto no provocan efecto sobre él. Dentro de los supuestos del conexionismo, sucede más bien lo contrario: el ser humano efectivamente extrae y almacena información de todo y cualquier dato lingüístico con el que tiene contacto. En la cognición el individuo establece asociaciones –uno de los principios operativos de la propuesta– y empieza a formar patrones cognitivos para el sistema lingüístico nuevo que se le está presentando.

Esto significa que, si el aprendiz extrae información de cualquier dato lingüístico que le llega, lo ideal es que el profesor sea capaz de ofrecer la mayor cantidad posible de exposición a la lengua. Esto se traduce por más cantidad de horas de exposición a estímulos audiovisuales y una más amplia y variada oferta de textos escritos, pues el aprendiz, “a pesar de la enseñanza”, extrae patrones y regularidades a partir de toda la información lingüística que se le ofrece.

Así, tenemos un modelo altamente dinámico que se basa en la dinamicidad y plasticidad del cerebro y de sus procesos. En el caso que nos toca –el proceso de adquisición de español por un hablante de portugués–, dicha adquisición se da de manera probabilística: el aprendiz, con base en la frecuencia de los datos, identifica regularidades que hacen emergir patrones lingüísticos, que podrán manifestarse en la producción de acuerdo con su disponibilidad . Aunque este lenguaje es bastante técnico ya aclararemos cada uno de esos pasos en el párrafo siguiente.

La adquisición es probabilística, o sea, es producto de una serie compleja de factores dinámicos cuya interacción, en un momento, puede presentar un resultado, y en otro momento otro resultado, para una situación semejante. No hay un control estricto sobre eso, debido al carácter dinámico de las operaciones cerebrales. La cognición tiene una capacidad innata, no para el lenguaje, sino para el aprendizaje de todas las destrezas: motoras, musicales, lingüísticas etc. y eso se da por medio de un mecanismo innato de asociación. Dichas asociaciones se basan en la regularidad con que se presentan los estímulos (que se traducen, en nuestro caso, por los datos lingüísticos del español) y hacer surgir patrones, que son, por así decir, el motor de la adquisición. La frecuencia con que cierto elemento de la lengua nueva (sonido, palabra, oración, expresión etc.) aparece en el aducto influye en la percepción. Los patrones y elementos del español, en nuestro caso, pueden estar disponibles y manifestarse en la producción del aprendiz, o no. Esto va a depender de la frecuencia con que aparecen en el aducto y de las conexiones que se establezcan en las redes neuronales. Así que los elementos más salientes en ese momento específico de producción son los que van a aparecer. Esa saliencia depende, a su vez, del grado de activación de ese elemento o patrón en la memoria.

En este modelo, diferentemente del generativista, la producción es una muestra directa del conocimiento lingüístico, pero una muestra tan solo momentánea, de un conocimiento que no es estable, sino, probabilístico.

En la próxima entrega discutiremos más características de esta propuesta y su importancia en recientes hipótesis de la Lingüística Aplicada.

 

Para leer más:

 

FERREIRA-JÚNIOR, Fernando G. 2007. Uma Interlíngua Conexionista. Trabalhos em Linguística Aplicada 46 (2), 219-231.

JAVARINI, Aline. 2012. Hipótese da Produção Compreensível: Uma releitura à luz da psicolinguística. Dissertação de Mestrado, Universidade Federal Fluminense. Disponível em www.dominiopublico.org.