¡Y llegamos al final del año! Seguramente muchos de ustedes, profesores que nos acompañan todos los meses, estarán ocupados en este momento con miles de papeles, corrigiendo evaluaciones, trabajos, dando notas, en fin, evaluando a sus alumnos durante el curso que ora termina o se interrumpe.

De hecho, la evaluación es una de las etapas del proceso educativo. Se debe realizarla no solamente en relación a los alumnos, sino también en relación al curso y a la práctica docente. Además, es importante que el alumno también se autoevalúe, para que se sienta más responsable de su proceso de aprendizaje. Según los Parâmetros Curriculares Nacionais (1998, p. 79), “a função da avaliação é alimentar, sustentar e orientar a ação pedagógica e não apenas constatar um certo nível do aluno. Está implícito, também, que não se avaliam só os conteúdos conceituais, mas também os procedimentais e os atitudinais, indo além do que se manifesta, até a identificação das causas. A avaliação assim entendida oferece descrição e explicação; é um meio de se compreender o que se alcança e por quê. Torna-se, desse modo, uma atividade iluminadora e alimentadora do processo de ensino e aprendizagem, uma vez que dá retorno ao professor sobre como melhorar o ensino, possibilitando correções no percurso, e retorno ao aluno sobre seu próprio desenvolvimento.”En ese sentido, cuando el alumno reflexiona sobre los pasos que (no) ha dado durante un determinado periodo de tiempo, puede reprogramarse para los próximos desafíos y obtener mejores resultados. Pero, ¿cómo ayudarlos en esa reflexión tan importante? Si es posible, se puede preparar un material por escrito, en el que se le solicite responder a algunas preguntas como: ¿He realizado las tareas de casa? ¿He buscado en el diccionario palabras que desconocía? ¿He intentado tener contacto con hablantes de español fuera de la escuela? ¿He estudiado en casa aunque no tuviera tareas o evaluación al día siguiente? etc. Es cierto que esas preguntas deberán estar de acuerdo con cada contexto educativo y con los objetivos del curso. Como posibles respuestas puede haber “Sí, siempre”, “Sí, la mayor parte de las veces”, “Sí, algunas veces”, “No, nunca”. Es imprescindible que el alumno sepa que no será una vez más evaluado según sus respuestas, sino que el resultado le servirá de “brújula” en las próximas etapas. Si no hay tiempo o condiciones para que se lo haga por escrito, una charla informal puede generar los mismos resultados.

Espero que 2014 haya sido un año de mucho éxito a todos y deseo que 2015 nos traiga excelentes sorpresas…