¿A qué me refiero con la pregunta anterior? No, no me refiero a la clásica pregunta de qué español enseñar. Tampoco les pregunto qué contenidos funcionales, lexicales o gramaticales debemos ofrecerles a nuestros alumnos. Aunque todo eso sea importante, en este breve texto les propongo una reflexión sobre qué informaciones y valores les pasamos a nuestros alumnos mientras nos dedicamos a enseñarles el idioma.

Una tirita de Mafalda, hace muchos años, cuando la leí por primera vez, me llamó la atención sobre cómo yo conducía mis clases.

Se la describo: la maestra enseña en la pizarra “Mi mamá me mima. Mi mamá me ama”. Mafalda se levanta y camina hacia la profesora. Le saluda y le dice: “La felicito, señorita. Veo que tiene usted una mamá excelente.”. Vuelve a su pupitre y concluye: “Y ahora, por favor, enséñenos cosas realmente importantes.”.

Como la profesora de la historieta, muchas veces estamos tan preocupados por enseñar aspectos lingüísticos en clase, que no nos damos cuenta de que el tema que los subyace no le interesa al estudiante. Según Dörnyei[i] (1994, p. 280-282), uno de los más importantes investigadores de la motivación de los alumnos en clases de idiomas, los temas y contenidos del curso tienen que ser relevantes para el estudiante para que él pueda involucrarse efectivamente. ¿A quién le interesa que la mamá de la profe la mima? ¿Qué aprende el alumno al escuchar una frase como esa? ¿Por qué no sustituirla por una frase más contextualizada y que, de una manera u otra, les enseñe algo?

La idea, ya no tan reciente (Parâmetros Curriculares Nacionais[ii], 1999), de utilizar los temas transversales en las clases de idiomas, me parece extremamente interesante, provechosa y necesaria si queremos, además de alumnos lingüísticamente competentes, formar ciudadanos críticos y conscientes. Temas como el medio ambiente, la salud, el consumo, la ética (y sus subdivisiones como el respeto, la justicia, el diálogo, la solidaridad –que suenan tan raros hoy día–) pero también otros como biografías, fragmentos de textos filosóficos, históricos y científicos deberían permear nuestras clases e impregnarlas de contenidos significativos.

Esa preocupación también se debe tener en cuenta en el momento de seleccionar los materiales con los que trabajamos, sean ellos libros de texto, audio, reportajes etc., y en el momento de elaborar cada una de nuestras clases, nuestros ejemplos, nuestras “muestras de lengua”, ya que la ausencia de valores también es un valor. La enseñanza de una lengua extranjera debe permitir que el alumno construya otros saberes y amplíe su conocimiento de mundo.

Lecturas extras

i DÖRNIEY, Z. Motivation and Motivating in the Foreign Language Classroom. The Modern Language Journal, v. 78, p.273-284, 1994.

ii BRASIL. Ministério da Educação. Secretaria de Educação Fundamental. Parâmetros Curriculares Nacionais: Ensino Fundamental. Brasília: MEC, 1999a.