En mi escuela, desde hace bastante tiempo, la enseñanza del Español como lengua extranjera va por el camino de la instrumentalidad, o sea, optamos por trabajar el idioma para lograr fines específicos, como la aprobación en los exámenes de selectividad, ENEM y la utilización misma de la lengua como soporte en la futura  de los alumnos. Pese a algunas críticas sobre esa elección metodológica, el tiempo nos ha mostrado lo muy sensato de la alternativa adoptada, considerando el tamaño de los grupos atendidos, la carga horaria disponible para el trabajo y, en especial, las expectativas de nuestros estudiantes de secundaria.

Partiendo de esas condiciones específicas, se ha organizado un plan de enseñanza que prioriza la comprensión lectora y auditiva con base en documentos reales que abarcan temas diversos y que acompañan la arquitectura curricular propuesta por la escuela. En conjunto con las asignaturas de cada curso, se  adaptan las temáticas propuestas para que el Español desde el principio funcione como herramienta de ampliación y profundización de conocimientos. La elección y organización de los materiales para cada curso es resultado de una discusión entre los profesores de los componentes curriculares que tengan interés en el trabajo y los alumnos mismos. Tras ello, exploramos esa documentación (escrita o audiovisial) en clase, de manera a considerar su validez en términos de contenido, siempre con el auxilio de las demás asignaturas.

Los elementos gramaticales y lingüísticos del Español concurren para la comprensión efectiva y gradual del texto y las informaciones obtenidas en el proceso de lectura se utilizarán posteriormente en las clases de Química, Biología, Historia… La diferencia de los resultados alcanzados aparece pronto: incremento y calidad de las informaciones disponibles para uso efectivo, ampliación de la capacidad de entablar relaciones entre contextos conceptuales o culturales distintos, ampliación gradual y consolidada del vocabulario y de las estructuras trabajadas.

Esta es tan solo una alternativa, entre tantas, para el trabajo con el Español en la enseñanza media regular de la red pública. Seguramente existirán otras, igualmente exitosas, y que les garantizarán a los alumnos alcanzar sus objetivos personales. Todo es cuestión de buscar maneras para transformar la asignatura de Español en algo que realmente contribuya a la formación académica.

Para ir más lejos :

MAINGUENEAU, Dominique. Initiation aux méthodes de l´analyse du discours. Paris, Hachette, 1976.

VIGNER, Gérard. Lire: du texte au sens. Paris, Clé International, 1979.

HUTCHINSON, T.; WATERS, A. English for Specific Purposes: a learning-centered approach. Cambridge: Cambridge University Press, 1987.