Con mi compañía de teatro en inglés estamos realizando una obra de teatro para estudiantes de Secundaria sobre cuentos de Edgar Allan Poe. Quien alguna vez haya leído sus cuentos sabe que teatralizarlos no es tarea sencilla; y el desafío fue enorme cuando nos embarcamos en este proyecto. Poe no es sencillo de adaptar, sus textos originales están en un inglés antiguo y son descriptivos hasta el detalle. Esa descripción es prácticamente imposible de escenificar por lo tanto debíamos apelar a la imaginación del espectador para levantar esas imágenes que evoca el actor con sus palabras. Además, necesitábamos transportar al espectador a ese estado de ensoñación, sufrimiento, terror, y locura que los personajes padecen en sus cuentos. Por todo esto, no sabíamos cómo iban a reaccionar los adolescentes entre 13 y 16, cuyo autor muy poco conocen y cuyos hábitos de concurrencia al teatro son casi nulos.

Hace unos días, vino un grupo de estudiantes de la ciudad de Toledo a ver nuestro espectáculo. Todo funcionó de maravillas y el aplauso final fue muy cálido. Al finalizar nos sacamos fotos y conversamos con ellos. Pero no fue hasta varias horas después que la alegría nos invadió. La docente a cargo del grupo me mandó un whatsApp felicitándonos y diciéndonos que todos los estudiantes quedaron fascinados e impactados con la obra, y que le pidieron por favor que para la próxima clase les llevara más cuentos sobre Edgar Allan Poe porque querían seguir conociendo al autor. Y terminó su mensaje diciendo que les avisáramos cuando hiciéramos alguna otra obra, que allí estarían.

Luego de 10 años con la compañía, estas historias son las que nos llenan de alegría. Hacemos teatro en inglés para que los chicos se acerquen al idioma desde otro lugar, otro enfoque, diferente al de su clase, pero además para que los chicos conozcan obras clásicas y autores relevantes de la historia que quizá de otra forma no los conocerían y que esa experiencia los motive a seguir profundizando en el aprendizaje. Pero principalmente hacemos teatro para sensibilizar al espectador porque el Teatro es Cultura; la Cultura sensibiliza al ser humano; y un ser humano más sensible es una sociedad con más tolerancia y amor.