Ken Robinson define la creatividad como “el proceso de tener ideas originales que aporten valor”.

Comienza un nuevo año lectivo, las energías se renuevan y los profesores estamos llenos de entusiasmo ante un nuevo desafío por delante. Es en estos momentos donde siempre me propongo que la creatividad no se detenga. Que se mantenga esa creatividad que uno tiene cuando está relajado y con la mente despejada, y que no se pierda a medida que el frenesí y la actividad del año nos invaden.

Considero que la creatividad es un pilar fundamental para el desarrollo de la clase, si no el más importante. Todos tenemos un plan de estudios que seguir pero la diferencia estará en cómo se aplique y se transmita a los alumnos. Todos los profesores debemos promover la creatividad y estar receptivos a nuevas ideas y nuevas formas de abordar los temas de estudio. Un profesor creativo conseguirá que sus alumnos se impliquen en su aprendizaje, y aún más, conseguirá que se despierte la curiosidad por descubrir cosas nuevas y por sí mismos, lo que llevará a una exploración e investigación por parte del alumno.

Al mismo tiempo, esto traerá como consecuencia que el alumno disfrute del aprendizaje y del logro obtenido. Ya no son los profesores los portadores de la información sino que el estudiante construirá sobre lo que ya sabe para transformarlo mediante la investigación en un nuevo aprendizaje, vívido y real, que enriquezca la experiencia educativa.

Y por último, implicará resolver los problemas en equipo, aportando cada alumno su mejor habilidad y construyendo un ambiente de trabajo que incluya a todos, alumnos y profesor, en un mismo objetivo. Anhelo que este año se nutra de muchos proyectos de aula que motiven, inspiren y desafíen al alumno logrando un aprendizaje que aporte valor.