La utilización de músicas en una clase de lengua extranjera es algo clásico y los resultados son increíbles. Más allá de lo lúdico, ayuda a fijar vocabulario y estructuras, y da a conocer acentos variados. Además, cantar hace con que se gane fluidez y ritmo de habla en otro idioma.

Pero ¿qué música llevar? ¿Qué tendríamos que considerar a la hora de elegir? ¿Nuestro gusto personal? ¿La música de la moda? ¿La preferencia de los alumnos y alumnas?

Al principio, elegía por las estructuras gramaticales que quería trabajar: hacíamos un ejercicio de comprensión y los muchachos y muchachas terminaban por cantar, o porque les gustaba la canción o porque les parecía graciosa.

En más de una ocasión recibí mensajes de exalumnos que comentaban no haber jamás olvidado alguna canción divertida.

Con el paso del tiempo, me di cuenta de que eso era poco. Empecé a pedirles sugerencias, pero no conocían nada además de los temas de telenovela. De ahí que decidí presentarles siempre cosas distintas.

En términos de ritmo, no hay como agradar a todos: a uno puede gustarle el rock y, a otro, la balada romántica. Es cierto que mi gusto personal a veces se sobresale, pero intento siempre llevar a clase algo que pueda provocar alguna discusión, por su tema. Sigo trabajando las estructuras, el vocabulario. Ahora bien… si la música no tiene un contenido que provoque una charla después, la dejo. A veces funciona, a veces, no. El ritmo, no importa.

Para simplemente trabajar comprensión auditiva, hay algunos recursos interesantes en la web. Uno de ellos es el Lyrics Training (https://es.lyricstraining.com/), en que la actividad aparece gamificada. Empezamos eligiendo el idioma (en nuestro caso, por supuesto, ¡español!) y género. Luego, hay que decidir a qué nivel queremos ir: cuanto más alto, más palabras para entender y huecos para completar. El timer trae un desafío más para la actividad: si se agota el tiempo, debemos volver al inicio del ejercicio.  Con una cuenta (gratuita) podemos guardar las canciones favoritas y preparar ejercicios.

Ya en http://www.ver-taal.com/canciones.htm encontramos actividades más sencillas: hay que escuchar la música y llenar los huecos previamente definidos. Al final, hay que pulsar en el botón de resultados.

¿Y tú? ¿Cómo trabajas con música?