Llegamos a nuestro otoño
Tú, que otrora florecías, hoy ves tus hojas rozando el suelo
Se te caen las esperanzas, se te secan las ganas

Tuviste veranos de esplendor
Aportaste saber y luz a los tuyos
El sol besaba tus raíces, se ponía ante ti

Ahora el invierno oscurece tus pronombres, quita la luz a tus sujetos
Irónicamente ahora se te imponen los climas del hemisferio norte
Justo a ti, mi lengua, calor de los trópicos en tus acentos
Baile de rayos de luz y fuerza en tus fonemas

Volverás a disfrutar el sol, lucirás como él
Tu encantamiento lo ofuscará
La gente te querrá como el aire, te buscará

Mantén tu altivez, firme, espléndida
No vaciles, no te dejes abatir

Seguimos, lengua mía, que de los días grises también se aprende
Abriguémonos bajo la luna, protejámonos del viento que intenta derrumbarte, en vano

Pronto volverás, fuente luminosa que cubre la Tierra y las tierras
Sobre todas las estaciones, con todos tus colores
Y aquí seguiré, con mis dolores y amores, alabándote