Una de las cuestiones más contundentes de los últimos años está en cómo hacer viable la interdisciplinaridad en la Enseñanza Básica, considerándose como dificultades elementales el exiguo tiempo de las clases, el considerable número de alumnos por grupo y la organización curricular de cada nivel académico. Pues a mí me pasa lo mismo que a muchos compañeros que imparten clases en la red regular de enseñanza: ¿cómo incorporarme a un proyecto sin echar mano de los objetivos fundamentales de mi asignatura?

La solución me llegó tras una clase de Historia. Mis alumnos estaban hablando entre ellos sobre la Guerra del Paraguay y lo terrible de su resultado para la población del país vecino. Les pregunté sobre qué motivos tenía Brasil para abrir guerra contra un país fronterizo. Entonces me aclararon sobre las contiendas en las que se involucró nuestro país relativamente al comercio con Uruguay y Argentina, a la creación extensiva de ganado y al transporte de mercancías por la red fluvial entre fronteras (en el caso del Paraguay). Específicamente, me hablaban de la intervención contra Oribe y Rosas y de la Guerra del Paraguay. Y en eso nos quedamos durante buen rato, hasta que se terminó la clase y nos fuimos a casa. Para la otra semana, traté de no dejar el tema enfriarse y le relaté al profesor de Historia sobre lo que había sucedido durante la semana anterior. Le pregunté si podría meterme de alguna manera para auxiliar en los trabajos y él me dijo que sería interesante abordar la documentación de la época para que pudieran presentar sus comunicaciones durante un seminario integrado, inicialmente abarcando Historia y Geografía. Le consulté sobre la posibilidad de trabajar en mis clases  con el texto original del TRATADO DE LA TRÍPLICE ALIANZA (de 1o de mayo de 1865) y fue lo que hicimos durante casi 3 semanas. Aparte del estudio del texto, analizamos otras cuestiones correlacionadas, como la Enseñanza pública y universitaria de Paraguay en aquel entonces. Los datos nos llegaron a través de las investigaciones del propio grupo y de las contribuciones de los profes de Historia, Geografía y Sociología.

El resultado: no solo el seminario fue interesantísimo, como las clases de español ganaron un tono bien distinto al que me había previsto al comenzar este año. Volví a aprender cosas ya sabidas, pero esta vez de manera conjunta, como deben ser las experiencias vividas en la escuela. Caminar solos nos puede hacer ir rápido, pero caminar junto nos permite ir más lejos…