Elegí palabras del escritor chaqueño Mempo Giardinelli, pronunciadas en una de las plenarias del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), que tuvo lugar en Córdoba (Argentina) en fines del mes de marzo de 2019, para emplear como título de mi ensayo de este mes aquí en el Blog. Seguro que esta afirmación del escritor suena polémica, pero respeto su punto de vista. Lo que quiero con este texto es presentarles algunos de los temas más reiterantes del congreso, destacando aquellos que creo que resultaron los más calurosos en las mesas de discusión a lo largo de los cuatro días de actividades.

Antes de comenzar, vale la pena decirles que el evento se organiza a cada tres años por el Instituto Cervantes, la Real Academia Española (RAE), la Asociación de Academias de la Lengua Española y el gobierno del país anfitrión y la edición de 2019 reunió miles de expertos, académicos, escritores, políticos, periodistas, artistas, cineastas, profesores y estudiantes de todo el mundo interesados sobre la situación, las problemáticas, los retos y la enseñanza del español como lengua materna y extranjera. De acuerdo con las palabras de Santiago Muñoz Machado, director de la RAE y presidente de la Asociación de Academias, el CILE es como los muchos libros que forman la novela Rayuela, de Julio Cortázar, pues es un congreso constituido de muchos otros congresos.

Preferí recuperar como título de mi reflexión las palabras de Giardinelli, porque fue el único académico ovacionado de pie y con muchos aplausos en el hermoso Teatro San Martín tras el término de su exposición. Él defendió que el español no existe, porque cuando habla de la lengua, él se refiere al castellano o el castellano americano, y esa última categoría como la lengua que puede expresar a todos los idiomas originarios, incluso, porque el castellano de América fue el responsable por el enriquecimiento del castellano original, que llegó con el período de sangre en la época de la “Conquista”. Según el escritor chaqueño, tampoco la Constitución de España se refiere a la lengua como el español, pues la lengua oficial del estado es el castellano. Por eso, Giardinelli argumentó en su ponencia que no hablamos “español” y ese nombre de la lengua solo refuerza una imposición por parte del poder económico que España también forma parte. Lo que siempre existió fue un intento para universalizar el vocablo “español”, que tiene que ver con la traducción del inglés. El término “español” demuestra algo que fue impuesto y lo sigue siendo por la globalización, según el ensayista chaqueño.

La discusión sobre el nombre de la lengua fue uno de los temas más recurrentes del congreso. ¿De quién es la lengua? ¿Quién es el dueño de la lengua? Según Giardinelli, su propuesta de castellano americano reconoce la cantidad de naciones que tomaron el castellano sin abandonar sus propias lenguas indígenas o de inmigración. Por otro lado, no se puede olvidar que la lengua es una cuestión política y su imposición tiene que ver con intereses imperiales y comerciales como ocurre con el “español”. De acuerdo con el escritor, “la lengua castellana es hablada por más de 500 millones de personas, de las cuales en España está el 10 por ciento” (El uso de las comillas en este ensayo muestra la transcripción del habla de los autores que rescato). Para Giardinelli, el término “español” para referirse a la lengua es claramente una cuestión de mercado transnacional y suena un intento de poner una matriz única a la lengua, algo que no se ha conseguido hasta ahora y tampoco lo van a lograr. Además de dictar su conferencia sobre la hegemonía del vocablo “español”, Giardinelli también hizo duras críticas a la política del estado argentino debido a la mercantilización de la educación y de los recortes financieros bajo la administración del Ministro de Educación de la Nación argentina, Alejandro Finocchiaro, que también participaba del mismo panel que el escritor. Esa reducción ya está generando el retorno de analfabetos en Argentina y para Giardinelli eso es grave y pone la lengua castellana de América en peligro.

Otra voz que despertó muchos comentarios en los pasillos fue el discurso del premio Nobel, el escritor peruano Mario Vargas Llosa, pues inició su discurso criticando la carta que el presidente mexicano Manuel López Obrador envió al Rey de España y al Papa, cuando la autoridad mexicana exigía perdón por la Conquista. Según Vargas Llosa, el problema no está en el pasado, sino en el propio gobierno mexicano que durante siglos no hizo nada por sus indígenas. Claro que las palabras del escritor peruano no agradaron a todos los asistentes y algunos le clasificaron como alguien vendido a los intereses españoles y del mercado.

Otro tema que tuvo bastante destaque en los debates del congreso fue el lenguaje inclusivo. Sin embargo, ninguna de las 48 sesiones eligió ese asunto como tema central de discusión y el tópico entró en las charlas sin invitación formal. Tal vez la ausencia de propuestas temáticas en los paneles del congreso a respeto del asunto ya enseñe la manutención de una visión purista por parte de la RAE sobre ese aspecto del lenguaje. Por otro lado, varios panelistas lo han insertado en sus textos y presentaciones. Para Giardinelli, el asunto le resulta natural, es decir, es una cuestión de sentido común el hecho de incluir la parte femenina y dice que hoy en las escuelas argentinas ningún(a) profesor(a) habla solo de “todos”, porque el “todes” y otras formas del lenguaje coloquial ya se imponen. Él cree que “no están distrayendo para que discutamos la “e”, la “equis”, la “@”, y no nos ocupemos de cosas mucho más importantes”. Al afirmar eso, Giardinelli no quiere decir que no sea valioso el lenguaje inclusivo, pero en su opinión ya es algo que la RAE no puede evitar y cree que el pueblo debe fijarse en otros tópicos que eviten cada vez más el robo del país o de la educación pública.

En una sesión plenaria sobre el tema “El español y la sociedad digital”, la escritora argentina Claudia Piñeiro refuerza la visión de Giardinelli sobre el lenguaje inclusivo cuando dice “no conozco a ninguna mujer que esté preocupada porque la RAE lo apruebe o no. Lo usarán o no de acuerdo con sus decisiones”. Ya para la escritora argentina Luisa Valenzuela, la lengua trae un elemento patriarcal desde la noción del homo sapiens y eso, en realidad, excluye a las mujeres. Sobre la actualidad, la escritora dijo “no sé si ese avance [al referirse al lenguaje inclusivo] será por la ‘e’, pero cada uno encontrará su camino, con su propia creatividad” y terminó su informe haciendo una crítica al trabajo moroso de la RAE. La también escritora argentina Elsa Osorio advirtió que nadie puede prohibir el cambio lingüístico y que posiblemente la propia sociedad lo decida cuándo será el verdadero tiempo de hacer variaciones con la lengua. En suma, comparto con la idea de Valenzuela sobre la libertad de la palabra y la incorporación de aspectos que la permitan florecer, ya que la Academia pone cimientos al sentimiento y la emoción que transmite la lengua. La autora añade aun que “la literatura muere si se tiene que atener a reglas muy estrictas, muere como creación independiente propia”, luego, ella evidencia que es importante adaptar la lengua a nuestros usos y costumbres.

Otro ejemplo que destacó el protagonismo de las mujeres fue el habla de la escritora española Carme Riera en la sesión inaugural que dijo “las mujeres han sido habladas en lugar de hablar”, además fue una de las primeras ponentes del congreso que introdujo en su discurso palabras como “niñas y niños”.

El tercer y último tema que destaco como uno de los principales en los debates fue el avance de la inteligencia artificial y los riesgos que eso impone a la riqueza de la lengua española. Según José María Álvarez-Pallete, presidente ejecutivo de la empresa española Telefónica, en los próximos cinco o siete años habrá más máquinas hablando español que seres humanos empleando el idioma. Pese al avance de la tecnología, las máquinas no manejan el lenguaje con perfección y eso puede provocar un empobrecimiento de la lengua, por eso corresponde a los humanos controlar a las máquinas y no al revés. Como los ordenadores se enseñan unos a otros, los errores del lenguaje más usuales se propagan con velocidad. Por otro lado, los algoritmos deshacen vocablos que se utilizan poco y piensan que no son correctos. Delante de esa nueva demanda, el presidente de Telefónica dijo que la RAE necesita dedicar tiempo de reflexión y estudio para el español de la inteligencia artificial. Ya Muñoz Santiago intervino y dijo que se vuelve necesario tratar de normatizar el lenguaje de las máquinas y las Academias ya vienen estrechando diálogos con empresas de comunicación de todo el mundo para que los equipos informáticos y los humanos hablen el mismo idioma. Para el escritor y periodista argentino Jorge Fernández Díaz, el momento actual es conflictivo, pero el español no está bajo acecho, pues el idioma se está renovando de modo contínuo, incluso con los avances de las redes sociales.

Múltiples son las posibilidades de análisis de un congreso de tan gran magnitud como fue el CILE. Espero que esta breve síntesis les haya contribuido a acercarse a los temas clave de esta reunión mundial que rindió homenaje a la lengua castellana y tuvo sitio en la hermosa y encantadora ciudad de Córdoba. Como todo congreso siempre hay resultados positivos y negativos para el debate sobre el español en el escenario mundial. Una de las evaluaciones que hago es la ausencia de lingüistas y académicos brasileños en las sesiones del congreso, ya que pienso que problematizar la enseñanza del español en Brasil también forma parte de los avances del idioma en el mundo. La única representante brasileña invitada para el congreso fue la escritora Nélida Piñón que presentó un texto con marcas biográficas e historiografías literarias sobre el tema “El español, lengua universal”. Lo que me pareció más maravilloso fue percibir que la ciudad de Córdoba – en todos sus sentidos – tomó la palabra en sus calles, autobuses, tiendas, museos etcétera y se convirtió en una gran vidriera de promoción del español o castellano, de acuerdo con la clasificación que creemos que sea la más pertinente para nombrar a la lengua. Espero haber ofrecido algunos registros de la octava edición del CILE y generado una curiosidad a favor del futuro del idioma español/castellano. Estimo que la edición de 2022 en Arequipa-Perú traiga nuevas cuestiones, otras respuestas y constantes búsquedas para el estudio y la promoción del idioma.

 

Registro personal: Antonio Ferreira Fecha: 27 de Marzo de 2019 Cronómetro ubicado en la Plaza San Martín marcando el inicio del CILE.

 

Registro personal: Antonio Ferreira Fecha: Marzo de 2019 Teatro San Martín, la principal sede del congreso.

 

Registro personal: Antonio Ferreira Fecha: 29 de Marzo de 2019 El actor cordobés Diego Dozo como Don Quijote en monopatín y con escudo de lata.