Cien años de Soledad, del inmortal autor, Gabriel García Márquez, una de las obras maestras de la literatura mundial cumple 50 años. Es una lectura plural y podemos decir que cada parte tiene vida propia, por eso tenemos varias posibilidades de interpretación, podemos decir que es una novela que cambia la visión de muchos y nos da a entender que en este mundo vivimos y morimos solos.

Varios temas son abordados, soledad, guerra, violencia, progreso, incesto, referencias históricas, utopía, presagios; con la finalidad de una actitud frente a la realidad. Son muchos los estudios que fueron realizados en cuanto a la novela Cien años de soledad, que presenta una perspectiva diferente y muchos subtemas, por fin tenemos una diversidad descomunal con tonos de un realismo mágico.

El escenario de la historia que es Macondo, muestra un pueblo aislado con un contacto muy restricto al mundo exterior, que sería a través de los gitanos, que lo visitaba muy a menudo. El tema soledad siempre sirve de fondo para retratar directamente lo que acomete la familia Buendía, sea por la muerte de José Arcadio solo atado a un árbol, sea por el último miembro de la familia que se queda solo en el pueblo que está abandonado.

Dentro de  los múltiples matices de su lectura, Cien años de soledad, presenta interminable riqueza de sus sugerencias y la realidad de su fantasía; es un linaje mestizado de un pueblo, una región, un país; una inextinguible colección de características en la que en cierto modo está contenida la humanidad entera,  es una ascendencia vista en su totalidad, desde su inicio hasta su final, un pequeño mundo que, reproduce el universo en su estructura, es el reflejo exacto de una realidad social mucho más vasta. Así García Márquez universaliza su mensaje y nos conduce de una realidad cotidiana a otra, más amplia y profunda.

En esos 50 años, García Márquez, tuvo su gran acto de creación dando a esta novela un pasado conservado en su gran parte en la tradición oral, una innovación novelística que resultó un osado salto, cuando la novela era usada para entretener al lector.

Lo que más es evidente, es la manera en que vemos hechos que para nosotros hoy día tan irracionales e irreales y que para los Buendía formaron parte de su cultura y vida cotidiana, cosas tan sencillas como la nieve que llega a la aldea, dejándonos  ver cuán apartados del mundo real se encuentran sus ciudadanos. Es un libro para leer detenidamente, para sacar todo el zumo que se merece. Así como todos los mitológicos Buendía, distintos de imaginación y realidad que no mueren de enfermedad como el resto de los mortales, sino de soledad.