La enseñanza del español en un contexto multicultural, en donde los alumnos se encuentran inmersos en una realidad lingüística distinta, obliga al profesorado de español a contemplar una serie de componentes afectivos, culturales y psicológicos, para lo cual, la mayoría de las veces, no ha sido formado.
Así, es probable que debamos atender una clase completamente heterogénea, de distintas nacionalidades, lenguas, competencias, edades y sexos, o una en donde el alumnado comparta nacionalidades y lenguas, pero de carácter intergeneracional y no mixto (o solo hombres o solo mujeres). Ante esta situación, y con el fin de favorecer el aprendizaje, es recomendable identificar el nivel de alfabetización y las competencias de cada uno para formar grupos que puedan interrelacionar y apoyarse entre sí al momento de trabajar las funciones, la gramática, el léxico y los conocimientos socioculturales relacionados con la lengua española.
Debido a que el alumnado inmigrante y no hispanohablante advierte, sobre todo en su fase de adaptación inicial a la cultura receptora, una imperiosa necesidad de supervivencia básica, se requiere, fundamentalmente, fortalecer el aprendizaje de la lengua para fines sociales y laborales. En este sentido, el Instituto Cervantes (IC), en su obra Español como nueva lengua. Orientaciones para un curso de emergencia destinado a inmigrantes adultos ofrece una serie de pautas e ítems temáticos que pueden trabajarse en la programación de un curso de español para alumnos inmigrantes, relativos a la vivienda, las compras, la tramitación de permisos, la búsqueda de empleo y el entorno laboral.
Además, el IC señala los ámbitos y objetivos temáticos que deben observarse: a) presentarse y dar datos personales; b) conocer la ciudad, el barrio o el pueblo; c) utilizar el transporte público; d) hacer compras; e) ir al médico; f) buscar una vivienda para alquilar; g) buscar empleo; h) empezar a trabajar; y i) tramitar papeles.
Si bien se sugiere el seguimiento de estos ejes temáticos en un curso de español para estos entornos, es evidente que cada situación necesitará la suma o eliminación de alguno de los apartados, puesto que serán los alumnos, finalmente, quienes guíen el contenido de la programación en función de sus necesidades y de sus competencias. En estos contextos, la lengua será el vehículo que los guíe en su proceso de adaptación e integración social.