La capacidad de comparar estructuras y elementos para luego encontrar simetría entre ellos es una habilidad fundamental hacia la construcción de principios lingüísticos de regularidad. Trabajar con actividades que estimulen la percepción cualitativa de esos componentes en sistemas variados mejora la aptitud lectora, favoreciendo la comprensión y la interpretación de enunciados sencillos y complejos. Confrontar de manera detenida y, a partir de ese examen, apuntar contrastes, constancias y cambios establece la base para reorganizar informaciones bajo criterios específicos.

El ejercicio abajo es un ejemplo. En él hay fragmentos de dos textos literarios: (texto A) BEATRIZ (LOS AEROPUERTOS), de Mario Benedetti, y (texto B) EL CONEJO, de Eduardo Galeano. Dichos textos se hallan mezclados. Además de separarlos, hay que ponerlos en orden.  En rojo están las respuestas esperadas y en negro, las pistas de partida para que se pueda solucionar la tarea.

 

3B

así que podrían ahorrarse las balanzas. En los aeropuertos no hay cucarachas. En mi casa sí hay porque no es aeropuerto. A los jugadores de fútbol y a los presidentes siempre los fotografían en los aeropuertos y salen muy peinados, pero a los toreros casi nunca y mucho menos los toros.
2A serpiente.

El conejo fue a visitar al tigre.

– Dios me ha contado un secreto – comentó, confidencial.

El tigre quiso saber y el conejo anunció un

10B los aeropuertos sobre todo cuando viene mi papá. Cuando el aeropuerto está de huelga, es mucho más fácil conseguir taxi para el aeropuerto. Hay algunos aeropuertos que además de taxis
7A golpe, una carcajada. Después de mucho golpearse y reírse, dejó el cuchillo en el suelo y se retiró brincando.

Se escondió entre

11B tienen aviones. Cuando los taxis hacen huelga los aviones no pueden aterrizar. Los taxis son la parte más importante del aeropuerto.
5A al tronco por el cuello y por las manos y el huracán no te llevará.

Agradecido, el tigre se dejó atar. Entonces el conejo lo mató de un garrotazo y lo desnudó.

Y siguió camino,

6B equipaje son las cosas más bellas que tiene el aeropuerto. En la aduana hay que abrir la valija y cerrar la boca. Las azafatas caminan juntas para no perderse.
11A fuera grande, quizás yo no sería Dios.”

El conejo esperaba. Dios se acercó dulcemente, le acarició el lomo y de golpe le atrapó las orejas, lo revoleó y lo arrojó a la tierra.

5B las manos en los aeropuertos quedan bastante más limpias pero arrugaditas. Yo tengo una amiguita que roba papel higiénico en los aeropuertos porque dice que es más suave. Las aduanas y los carritos para
3A huracán que se venía.

– Yo me salvaré, porque soy pequeño. Me esconderé en algún agujero. Pero tú, ¿qué harás? El huracán no

8A las ramas, al acecho. El mono no demoró en bajar. Miró esa cosa que hacía reír y se rascó la cabeza. Agarró el cuchillo y al primer golpe cayó degollado.

Faltaban dos pieles. El conejo invitó el lagarto a jugar a la pelota.

2B Yo soy propensa desde chiquita. En los aeropuertos la gente bosteza casi tanto como en las escuelas. En los aeropuertos las valijas siempre pesan veinte kilos
6A bosque adentro, por la comarca de los zapotecas. Se detuvo bajo un árbol donde un mono estaba comiendo. Tomando un cuchillo del lado que no tiene filo, el conejo se puso a golpearse el cuello. A cada
4B Será porque a los toros les gusta viajar en ferrocarril. A mí también me gusta muchísimo. Las personas que llegan a los aeropuertos son muy abrazadoras. Cuando una se lava
9B regalos a sus hijitas queridas pero mi papá que llegará mañana no me traerá ningún regalo porque estuvo preso político cinco años y yo soy muy comprensiva. Nosotros frecuentamos
1A El conejo quería crecer.

Dios le prometió que lo aumentaría de tamaño si le traía una piel de tigre, una de mono, una de lagarto y una de

7B Las azafatas son muchísimo más lindas que las maestras. Los esposos de las azafatas se llaman pilotos. Cuando un pasajero llega tarde al aeropuerto hay un policía que agarra el pasaporte y le pone un sello que dice:
8B  “Este niño llegó tarde.” Entre las cosas que a veces llegan al aeropuerto está por ejemplo mi papá. Los pasajeros que llegan siempre les traen
4A te va a perdonar.

Una lágrima rodó por entre los bigotes del tigre.

– Sólo se me ocurre una manera de salvarte – ofreció el conejo. Buscaremos un árbol de tronco muy fuerte. Yo te ataré

12A De aquella quedaron largas las orejas del conejo, cortas las patas delanteras, que extendió para parar la caída, y colorados los ojos, por el pánico.
1B El aeropuerto es un lugar al que llegan muchos taxis y a veces está lleno de extranjeros y revistas. En los aeropuertos hace tanto frío que siempre instalan una farmacia para vender remedios a las personas propensas.
9A La pelota era de piedra: lo golpeó en el nacimiento de la cola y lo dejó tumbado.

Cerca de la serpiente, el conejo se hizo el dormido. Antes de que ella saltara, cuando estaba tomando impulso, de un santiamén le clavó las uñas en los ojos.

Llegó al cielo con las

10A cuatro pieles.

– Ahora, créceme – exigió.

Y Dios pensó: “Siendo tan pequeñito, el conejo hizo lo que hizo. Si lo aumento de tamaño, ¿qué no hará? Si el conejo