A lo largo de los últimos veinte años hemos visto en Brasil la transformación de las discusiones sobre la enseñanza del español. Impulsado primeramente en los años 90 por contactos económicos más profundos con los países vecinos en el Mercosur, se creaba un movimiento que rescataba la importancia del idioma en el país, tras largos años de olvido  por  parte de un sistema educativo que privilegiaba al inglés como “la” lengua extranjera. Por una parte, los brasileños a comienzos de los 90 se preguntaban, como apuntaba Celada (2002) entonces: Aprender espanhol? Precisa mesmo?. Por otra, las escuelas de idiomas ofrecían: “Faça o inglês e ganhe o espanhol!”. De igual manera, se divulgaban chistosas propagandas en las que se veía a un brasileño utilizando palabras en español con sentido equivocado. Hubo un momento en que los estudios del español alimentaban la creación de manuales que destacaban “los falsos amigos” o las diferencias entre un “español de España” y otro “de América”. De esa manera, se reforzaba la idea de que, con una lista de palabras, el alumno brasileño podría superar el portuñol y seguir su camino hacia la proficiencia sin un estudio efectivo del idioma.

Tras una larga jornada, hemos evolucionado. Aunque con un poco de desconfianza, los alumnos empiezan darse cuenta de que el español es una lengua singularmente parecida al portugués, como lo afirma Celada (2002), pero no igual, y que la facilidad inicial es engañosa, como lo destaca Almeida Filho (1995).

He podido comprobar ese ligero cambio de perspectiva en los últimos años, por medio de investigaciones con diversos públicos, entre ellos los alumnos del curso de Secretariado Ejecutivo con los que he trabajado en los últimos 11 años. En una investigación que inicié en el 2005 y que siguió hasta el 2011, pude verificar el cambio en dos aspectos relevantes, entre otros de los que investigué. En el 2005, el 80% de los alumnos afirmaban nunca haber estudiado el español y poder utilizarlo sin problemas en sus actividades laborales. En el 2001, el número de estudiantes que ya habían realizado estudios de lengua española había aumentado para el 40% y el 60% afirmaba no saber el idioma de manera suficiente como para realizar sus actividades profesionales. O sea, cuanto más estudiaban, más se daban cuenta de que, de hecho, hacía falta estudiar más para perfeccionarse y alcanzar el dominio del idioma.

En ese sentido, se notaba un aumento de la presencia de la lengua española en nuestro entorno y en los colegios de enseñanza reglada, por lo que ya teníamos una generación de alumnos que habían estudiado español en la escuela un poco, al menos.

La hermandad de las dos lenguas, portugués y español, forjada en tiempos pasados, entre la mezcla de celtas, romanos, visigodos, godos, entre otros, y más adelante, entre moros, cristianos, judíos y gitanos, entre guerras e invasiones, en una historia común compartida en la misma área geográfica, la Península Ibérica, de hecho revela los lazos estrechos entre los dos idiomas y la dificultad, para muchos, en separarlos.

Sin embargo, cada cual siguió una trayectoria distinta, aunque similar, y ha ganado rasgos aún más peculiares con los aportes recibidos en la forja de América.

Quizás esté ahí el punto clave de los estudios contrastivos entre el portugués y el español actual. El recorrido histórico nos ayuda a entender, pero, debemos buscar una comprensión de las dificultades centrada en el discurso y el uso de la lengua en su contexto socio-histórico-cultural.

En Brasil los estudios comparativos tuvieron gran desarrollo en las últimas décadas, impulsados por la mencionada integración del país al Mercosur y más adelante por la búsqueda de un proyecto de real integración latinoamericana.

Aspectos como la pragmática, la sintaxis, la morfología, además de la comprensión de la lengua en uso por medio de la producción de géneros del discurso, nos dan una nueva dimensión para la comprensión de similitudes y diferencias.

De todos modos, los estudios todavía son más numerosos en lo que se refiere a los aspectos sintáticos, léxicos y morfológicos. Como ejemplos, tomo el trabajo de Silva (2004), que pudo desarrollar una investigación sobre el uso de los pronombres personales y sus diferentes significados en una lengua y otra. Igualmente, cito a Fanjul (2006), que discute la utilización de los demostrativos ese/esse, aquel/aquele y las sutiles diferencias que el hablante impone en el uso de la lengua.

La realidad del uso, de los choques lingüísticos está a nuestro alrededor, hablantes nativos de un idioma u otro, o de ambos. No debemos tomar por ende que la gramática nos va a responder a todas estas cuestiones pero sacarlas a la luz por medio de la investigación y utilizar las comparaciones puede ser un camino interesante para el desarrollo de la consciencia del alumno sobre los límites entre una lengua y otra.

Como profesora del módulo Comparaciones textuales entre español –portugués por  7 años en el curso de posgrado de la COGEAE-PUCSP, pude orientar diversos trabajos de investigación sobre el tema. Yendo más allá de la preocupación inicial que una investigación basada en la teoría del Análisis de Errores (Corder, 1967) podría suponer, buscaba en las clases y trabajos darles a los alumnos la posibilidad de investigar y utilizar la comparación como herramienta, más que como un fin en sí misma. Hemos podido verificar cómo una correspondencia de una famosa compañía aérea brasileña podía mostrar fallos en un intento de comunicarse con clientes hispanohablantes y verificar qué puntos, más allá de los errores, no funcionaban en lengua española, porque se fundaban en un texto en portugués.

En las clases del referido módulo utilicé los aportes de la Lingüística de Corpus, por ejemplo, y discutimos investigaciones basadas en sus teorías y metodologías.

Igualmente, discutimos cómo propagandas en portugués podrían funcionar para hispanohablantes y viceversa, verificando que, además, las cuestiones socio-histórico-culturales juegan un papel fundamental cuando hablamos de comparaciones.

Referencias bibliográficas

ALMEIDA FILHO, J. C. P. Uma metodologia específica para o ensino de línguas próximas? In: ALMEIDA FILHO, J.C.P, (Org.), Português para Estrangeiros: Interface com o Espanhol. Campinas: Pontes, 2001.

ALVES-SILVA, J. J. Os pronomes pessoais em espanhol e em português: um estudo contrastivo sob a perspectiva sistêmico-funcional. Dissertação (mestrado em Linguística Aplicada e Estudos da Linguagem). Pontifícia Universidade Católica de São Paulo, 2004.

CELADA, M. T. O espanhol para o brasileiro: uma língua singularmente estrangeira. Tese (Doutorado em Educação) Instituto de Estudos da Linguagem. Universidade Estadual de Campinas, 2002.

CORDER, P.  The significance of learner’s errors. IRAL, vol 5, n.4, pp.161-170. 1967.

FANJUL, A.  Ese día, esse dia; no siempre es el mismo día. Demostrativos y referencias en español y portugués. Apresentado no IV Congresso Brasileiro de Hispanistas, Rio de Janeiro, de 3 a 6 de setembro de 2006.