¡Hola a todos!

Hoy vamos a discutir el papel de los errores en el aprendizaje de una lengua extranjera.

Los maestros suelen ver los errores como algo negativo en el aprendizaje de una lengua extranjera – como algo que tiene que desaparecer. Sin entenderlos como una demostración de cómo los alumnos buscan darle sentido a la lengua que aprenden, se limitan en la posibilidad de ayudaren a sus alumnos y a darles la oportunidad de aprender con sus errores para eventualmente superarlos.

Los estudiantes que aprenden otro idioma pasan por cinco etapas. Primeramente, se esfuerzan para expresar lo que quieren decir. Forman frases que, casi siempre, contienen errores porque tienen la lengua materna como referencia y como la única gramática mental que poseen. En la segunda etapa, los errores continúan, pero los estudiantes empiezan a auto corregirse (o no). Eso demuestra que una gramática mental de la segunda lengua comienza a desarrollarse. En la tercera etapa, la auto corrección se estabiliza y los estudiantes refinan sus gramáticas mentales. En la cuarta fase, los alumnos utilizan estrategias para transmitir ideas más complejas y pueden hacer un uso creativo de la lengua para expresarse. Por último, los estudiantes desarrollan fluidez y se apropian de la lengua extranjera con sus gramáticas mentales.

Todos los alumnos pasan por esas etapas, algunos más rápido que otros. En otras palabras, los errores son parte del aprendizaje. Por lo tanto, los maestros y profesores deben usar los errores como recurso pedagógico.

En las tres primeras fases del aprendizaje, los profesores no deben ignorar los errores. Esto no quiere decir que se deben corregir todos los errores cometidos. Antes de pasar a la corrección, deben analizar su naturaleza. Por un lado, los errores causados por falta de atención momentánea a cuestiones de forma, pronuncia o de adecuación que no perjudiquen la comunicación pueden ser ignorados. Caso contrario, los errores deben ser albo de atención. Eso puede hacerse de forma explícita o no, principalmente, si emergen de las necesidades comunicativas de los alumnos que no saben expresar lo que les gustaría decir. Así, esos errores ofrecen una oportunidad real y verdadera de enseñanza y aprendizaje. En la última etapa, cuando los alumnos tienen fluencia y ya no sufren si son corregidos, errores y equívocos deben ser corregidos. En niveles avanzados la ausencia de corrección puede conducir a la utilización inadecuada persistente en consecuencia a la falta de corrección explícita.

Algunos de los errores, a pesar de demostraren la ausencia de conceptos básicos (idea, palabra o estructura), revelan el uso de estrategias de comunicación. Por ejemplo, cuando los estudiantes quieren decir que se acuerdan de algo y dicen “No me* recuerdo si son azules o verdes. Esta interferencia [una estrategia  de comunicación] se acentúa en el caso de *recordarse por la confusión entre las dos estructuras españolas recordar algo y acordarse de algo, y puede llegar incluso a fosilizarse en la interlengua de alumnos de niveles superiores” Picado (s/d)[1].

Este es una primera discusión sobre los errores como recursos pedagógicos. Más sobre ese tema en nuestro reciente publicación: Cunha, A. G.; MICCOLI, L. Faça a Diferença: ensinar línguas estrangeiras na educação básica. São Paulo: Parábola, 2016.

 

[1] PICADO, A. I. B. El error en el proceso de aprendizaje, sin data.

Fuente: https://www.cuadernoscervantes.com/art_38_error.html

Acceso: 24 de agosto 2016