Siguiendo con el tema de la enseñanza de la gramática, este mes quisiera hablar de un tema que surge muy a menudo cuando de metodología de enseñanza de lenguas se trata: la gramática ¿debe enseñarse de manera deductiva o inductiva? Intentaré argumentar a lo largo de este texto que la respuesta no es ni una ni otra manera sino una articulación de las dos teniendo en mente la buena formación del profesor.

Antes de entrar al tema de qué perspectiva de enseñanza de gramática se debe adoptar en la clase de lenguas extranjeras, me parece oportuno recordar dos aspectos fundamentales: 1) Qué se entiende por gramática; 2) La distinción entre la enseñanza de lengua materna y lenguas extranjeras.

En relación con el primer tema, vuelvo al punto de que gramática significa estructura. Es decir, el estudio gramatical, más allá de identificar y etiquetar las partes del discurso, tiene la finalidad de comprender como dichos elementos se relacionan de manera a construir enunciados en una lengua dada. Por lo tanto, el estudio gramatical, desde esa perspectiva, es fundamental y necesario en las clases de lenguas para que los estudiantes alcancen una competencia comunicativa adecuada.

En relación con el segundo tema, me parece crucial distinguir la enseñanza de lengua materna de la enseñanza de lenguas extranjeras, lo que en tesis es obvio. Sin embargo, al observar algunos textos sobre enseñanza de gramática en las clases de lenguas extranjeras, se nota que los investigadores están partiendo del mismo lugar que la enseñanza de gramáticas en la clase de lengua materna, lo que se caracteriza como un equívoco. Los aprendices de lengua materna llegan a la clase de lengua ya con la lengua adquirida y lo hacen, muchas veces, es ampliar su repertorio lingüístico y reflexiones metalingüísticas de manera que puedan comprender y producir textos variados en su lengua. En el caso de las lenguas extranjeras, muy a menudo, los aprendices llegan a la clase sin saber una sola palabra de la lengua extranjeras (en el caso del ingles y el español, la situación es diferente dado el carácter de lenguas universales”, dejando de lado las complicaciones lingüísticas y políticas del término), lo que implica que la tarea del profesor es también formar un usuario comunicativamente competente, lo que, a su vez, conlleva capacitar al aprendiz a construir enunciados adecuadamente.

Teniendo en cuenta que uno de los objetivos de la enseñanza de lenguas es formar usuarios comunicativamente competentes (y aquí estoy totalmente en contra de la perspectiva que pone la literacidad en el centro de la enseñanza de lenguas porque, cuando nada, es una perspectiva reductora y limitadora del proceso de enseñanza y aprendizaje de lenguas), es, pues, tarea del profesor de lenguas enseñar gramática (en el sentido de estructura).

¿Cuál sería, entonces, la mejor manera de enseñar gramática? ¿la forma deductiva o la forma inductiva? Enseñar gramática de manera deductiva significa que el profesor o el material presentan las reglas gramaticales de manera explícita y directa para que después el estudiante pueda practicarlas o contextualizarlas. Enseñar gramática de manera inductiva significa que los (con)textos llegarán antes al estudiante para que, a partir de ahí, saque las reglas y generalizaciones.

Queda claro, por lo tanto, siguiendo la metáfora del médico y el paciente que utilicé en otras ocasiones, que el profesor que tiene buena formación sabrá cuándo utilizar una perspectiva deductiva y cuándo utilizar una perspectiva inductiva de manera que su alumno pueda avanzar hacia una competencia comunicativa más amplia. El profesor tiene que considerar que las lenguas tienen rasgos muy abstractos y sutiles que los aprendices adultos no perciben. Si, en algunos de esos casos, el profesor no los explicita, se puede retrasar el aprendizaje.

Las dos perspectivas no son antagónicas. Una vez más, hay que tener equilibrio y hay que saber dar la dosis correcta de cada cosa. Tanto la perspectiva deductiva como la perspectiva inductiva son buenas si empleadas correctamente en su momento correcto.