Cierta vez una amiga me dijo que en Navidad sus amigos se regalaban palabras. Escribían en papelitos sus regalos para el otro, aspectos que deseaban que los suyos tuviesen en cuenta en el próximo año.

Te regalo “resiliencia”, cariño. Mira, aquí tienes mi regalo: “amor”. No te fijes en el paquete, es sencillo, pero de todo corazón: “sueños”. Un sustantivo disfrazado con papel de regalo, un reto compuesto de letras para llevarlo en la billetera y en el alma todo el año.

Casi una artesanía, un regalo “hecho a mano”: mis intenciones para ti. ¿Se os ocurre alguien mejor que un amigo para diagnosticar nuestras necesidades y ayudarnos a sanarlas?

Para el 2018 quisiera regalaros “esperanza”, “fuerza”, “vida”, “emoción”… ¿Aceptáis un diccionario de deseos?

Pero hay que ser preciso en la elección. Así que, en el Día de los Reyes (aunque con cierto retraso), os regalo “español”. Estoy segura de que no podría desearos algo mejor.

¡Feliz año nuevo!