Hace algunos años, mi gran compañera Gretel Eres Fernández y yo, “fabricamos” para la Editorial Moderna la colección intitulada Español, Ahora, destinada a la enseñanza media. Fueron 3 volúmenes de puro entretenimiento y lecciones.

Ella se ocupaba más bien de los contenidos pedagógicos, mientras yo creaba fantasías ilustrativas de tales contenidos.

Recuerdo haber compuesto una supuesta canción “Te olvidaste de quitar la escalera” (Vol. II, p. 160) para ilustrar el uso de muy/mucho. Resultó tan simpática que algunos profesores preguntaron que “qué banda la había grabado …”

Bien, volviendo de una de las innumerables reuniones en Moderna, Gretel me invitó a comer a su casa. Fantástica invitación, porque además de excelente profesora, Gretel es magnífica cocinera.

  • ¿Y qué hay de comer? le pregunté.
  • Arroz, me contestó.

Ella notó, seguramente, mi cara de desconsuelo por ese menú, pero noblesse oblige, y yo me sonreí. ¡Y bueno!

Llegamos a su casa, y ella sacó del horno una sartén con camarones, pimientos, pollo, mariscos y también… arroz. O sea, ¡una paella! (Que estaba deliciosa, por cierto.)

Cuidado amigos, cuando vayan a España, los “arroces” son paellas que difieren la una de la otra por el tipo de ingredientes. Recomiendo que las prueben.

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La “canción” atribuida a la banda ficticia “Murciélagos y Lechuzas” dice: “Por la escalera en que subiste a mi corazón / bajaste un día de un tropezón”…

Participó también de la obra la profesora Ana Isabel Briones.