¿Qué tal? Soy María Alicia, soy argentina y vivo en Brasil hace 23 años. Se preguntarán por qué vine a vivir a este país. Parece mentira la forma en que la vida nos prepara para lo que todavía no sabemos que nos va a pasar. Desde joven me gustaba veranear en Brasil; venía casi todas las vacaciones (las llamaba “mi cuota anual de verde”) y pensaba “yo podría vivir en este país”, cosa que en aquel momento parecía imposible: tenía una vida en Argentina, mi casa, dos hijos y mi profesión.

Pero la vida hizo que unas vacaciones, en un crucero, conociera a quien cambiaría mi vida. Un año y medio después nos casamos y me vine a vivir aquí con mis dos hijos y mi perro.

Y mi lengua nativa, capital que llevamos adonde vamos, se convirtió en mi nueva profesión. Cuando surgió la posibilidad de participar en este blog, me pareció que sería el vehículo apropiado para mostrar la vida de una –que hoy ya no se siente más– extranjera viviendo en Brasil, contarles un poco de mi experiencia profesional en el área del español y hablar sobre viajes, la mejor manera de tomar contacto con una lengua y su cultura.

¿Cómo es irse a vivir a otro país? Es una experiencia única que nos permite mirar nuestro propio país y nuestra propia cultura desde afuera, así como mirar otro país y otra cultura desde adentro, que no es lo mismo que vemos cuando somos turistas. Mientras vivimos en el país en el que nacimos, las cosas son naturalmente de una manera y pareciera que no hay otra forma de hacerlas. Cuando vivimos en el exterior, aprendemos que siempre las podemos ver desde otra óptica, que hay otras maneras de actuar y otras formas de vida que nos permiten desarrollar facetas de nuestra personalidad que teníamos dormidas, rescatar vocaciones que habíamos dejamos de lado por el camino y, en mi caso específico, transformar mi cuota anual de verde en una riqueza permanente.