Que el portugués, el español, el francés, el catalán, el gallego, el italiano y otras lenguas más hayan venido del latín no es novedad para nadie. El problema son las creencias que surgen y los “inconscientes colectivos” que se van generando a partir de una información banal como ésa. En el caso de la enseñanza de español en Brasil, se creyó durante mucho tiempo que, para hablar español, lo que se tenía que hacer era aprender las palabras diferentes y los falsos amigos, sustituyendo cada palabra del portugués por su equivalente en español en una oración. A partir de los años 1990, especialmente con la famosa tesis doctoral de Neide González, se empezó a cambiar esa postura hacia el español y se pasó a comprender el español como una lengua extranjera digna de estudio como otra cualquiera, pese al hecho de que el brasileño es un “falso principiante”.

Cuando miro los cursos de formación de profesores, nuestras prácticas, los libros didácticos, veo que, más de veinte años después, esta creencia sigue viva en Brasil. Si no de manera consciente, de manera inconsciente. Lo digo a partir de mi punto de vista como lingüista que trabaja con sintaxis porque veo que, en Brasil, la reflexión lingüística sobre la estructura y funcionamiento de las lenguas sigue siendo algo de menor valor, aburrido, o de nulidad en los cursos de formación de profesores.

Pero, al final, ¿cuál sería el problema? ¿El estudio de las estructuras lingüísticas es poco importante o la forma como los docentes lo hacen y lo entienden está equivocada? Voto por la segunda opción. La colección editada por Adrián Fanjul y Neide González el año 2014 con un conjunto de estudios que comparan el portugués de Brasil y el español (aunque ya llevo más de diez años argumentando que esa comparación es inadecuada porque el español tiene muchas variedades y no es una masa homogénea, incluso en la sintaxis) muestra claramente que, aunque el portugués y el español son lenguas hermanas en el mero sentido de que vinieron del latín y comparten una gran cantidad de vocabulario, la forma como lo organizan y producen sentido a partir de esa organización es diferente en cada lengua, lo que hace que el aprendiz brasileño produzca enunciados sin sentido en una conversación con un hablante nativo porque sustituye las palabras del portugués por las del español sin reorganizarlas según la estructura de la otra lengua.

¿Qué es la sintaxis y por qué está en todo? La sintaxis no es nada más que “estructura”, “organización”. Noam Chomsky muestra claramente que ni la gramática tradicional ni el estructuralismo se dedicaron de hecho a la sintaxis, si comprendida en esos términos. La primera porque se fiaba mucho en la inteligencia del hablante discutiendo principalmente las excepciones. La segunda porque tenía su principal interés en otros componentes.

Todos los hablantes nativos sabemos cómo organizar las palabras en oraciones y cómo organizar las oraciones en enunciados. Eso es saber sintaxis. Nadie nos lo ha enseñado. Es algo que se aprende intuitivamente Voy a un ejemplo sencillo: en muchas variedades del español (fíjense que no en todas!) se usan pronombres clíticos para recuperar el objeto que se mencionó antes: A: “¿Compraste la cerveza que te pedí, mi amor?” B: “Sí, la compré como querías, mi vida.”. Observen que “la cerveza que te pedí” era algo conocido entre la pareja: se trataba de una cerveza específica que ambos conocían. Por otro lado, si el contexto fuese: A: “Haremos una fiesta mañana y no me dijiste si compraste cerveza” la única respuesta posible seria sin el clítico B: “¡Úchale! Me olvidé y no compré”. Esto no es algo de prescripción gramatical ni algo que se enseña a las personas. Es algo que se sabe intuitivamente.

El ejemplo que mencioné arriba es muy sencillo. Pero hay casos muchos más complejos y que causan mucho más problemas en la comunicación si un hablante extranjero no está atento a cómo se construye la oración en español y los efectos de sentido que se producen. El estudio de la sintaxis, por lo tanto, no es el estudio de clasificación de las oraciones (oración subordinada, oración coordinada…) ni el de las partes de la oración (sujeto, complemento directo…). La sintaxis es el estudio de cómo las oraciones se estructuran, porque la lengua no es un caos.

Sin saber sintaxis, no se puede producir ni comprender cualquier tipo de texto. Sin saber sintaxis, uno no puede decir lo que siente. Sin saber sintaxis, uno no hace traducciones. Sin saber sintaxis, uno no habla una lengua. Por eso, el estudio de la sintaxis es fundamental en el proceso de aprendizaje de lenguas extranjeras. La sintaxis está en todo y sin sintaxis no hay nada.