No cabe duda de que estamos viviendo en un mundo audiovisual y la fotografía como Herramienta educativa para niños, proporciona ver el mundo de una manera divertida y educativa con una diversidad de interpretaciones, a sabiendas que cada persona que saca una foto, tiene la capacidad de ver lo que los otros no ven.

La propuesta es llevar a los alumnos una nueva visión de su entorno y de su comunidad, llevándoles a investigar temas propuestos por los profesores, principalmente lo que se refiere a conceptos socioemocionales. Así, consigue ver una gran fotografía allí donde muchos ven una piedra con una coloración gris, también el potencial de una sombra en algún objeto o sensibilizarse al encontrar algo único para sus fotos.

Es un trabajo fantástico que revela más motivación, mucha técnica, mucha práctica y mucho sentimiento. De hecho, los alumnos conseguirán plasmarse en el proceso creativo, consiguiendo el protagonismo en su visión del tema propuesto, ya que la fotografía es cada vez más accesible, con los teléfonos, tabletas y otros recursos que todos dominan.

El uso de la fotografía en clase puede abrir un abanico de posibilidades para los alumnos, desde un rally de fotografías, hasta la presentación de trabajos, que puede ser a través de una hoja de formato A3, con un espacio para una foto de 15×20 y abajo un pequeño texto de unas diez líneas con el relato sobre la foto, muchas veces deben buscar fotografías en la calle que se adapten a la realidad propuesta, así mirar a su alrededor de manera diferente.

Por fin, utilizar la fotografía da al profesor posibilidades infinitas de trabajo  demostrando que el uso de las fotos en el aula da muchos beneficios y además puede ser muy interesante, con creatividad en el uso de las fotos y buscando maneras de perfeccionar el trabajo.