Quisiera comenzar el año de 2019 hablando de un tema que despierta mucha discusión y que la gente suele hablar a través de otros: la famosa polémica de que Dell Hymes (1972) critica la propuesta de Noam Chomsky (1965) sobre la competencia linguistica. De hecho, Hymes (1972) hace algunas críticas a Chomsky (1965), desde mi punto de vista, muy pertinentes. El tema es que Hymes (1972) no está hablando de lo mismo que Chomsky (1965). Hymes (1972) lo que hace es proponer la inclusión de aspectos socioculturales a lo que Chomsky (1965) miraba exclusivamente desde una perspectiva biológica y cognitiva. Decidí hablar de eso porque, como generativista, me molesta mucho que las personas hagan críticas a Chomsky sin siquiera haberlo leído (lo que no es poco frecuente!). Entonces, fui a leer a Hymes (1972) para ver lo que realmente dice (en vez de estar en el “apud” y decir lo que el autor no dijo) y vi que, de hecho, muchos investigadores no comprendieron bien (o no leyeron) lo que Hymes (1972) propuso y difunden muchas cosas equivocadas (sobre Hymes 1972 y, especialmente, sobre Chomsky 1965).

Chomsky (1965) propone una discusión muy importante sobre la gramática generativa como una teoría de la competencia lingüística, estableciendo una clara distinción entre competencia y actuación. La competencia lingüística es el conocimiento que el hablante-oyente tiene de su lengua mientras que la actuación es el uso efectivo de la lengua en situaciones concretas y ese uso concreto puede estar condicionado por una serie de aspectos que no entran en juego cuando se habla de conocimiento, por ejemplo, hesitaciones, autocorrección, memoria, cambio de fonemas por cuestiones de articulación rápida etc.

Ha habido mucha confusión porque Chomsky (1965) dice que la teoría lingüística tiene como objeto de estudio un hablante oyente ideal, ubicado en una comunidad lingüística completamente homogénea. Desde mi punto de vista, no hay razón para haber tanta polémica con el término dado que el objeto de estudio de la gramática generativa es el lenguaje como una entidad mental, como consecuencia de una propiedad genética de la especie humana. En ningún momento, Noam Chomsky, en ninguno de sus trabajos, va a negar la existencia de otras definiciones de lenguaje ni otras perspectivas de estudio de la lengua (recomiendo la lectura del texto del mes pasado sobre ese tema).

Hymes (1972), por otro lado, va a poner en discusión la noción de competencia lingüística de Chomsky (1965) como un concepto limitado, que no es suficiente para explicar la vida lingüística de la humanidad. Hymes (1972) está correcto cuando trae datos sociolingüísticos para mostrar que una comunidad lingüística no es homogénea y que los niños tienen algún tipo de conocimiento social y contextual en el uso del lenguaje. Hymes (1972) muestra que los niños tienen competencia para cuándo hablar y cuándo no hablar y qué hablar con quién, dónde, cuándo y cómo hacerlo a partir de lo cual, propone que el ser humano tiene una competencia comunicativa de la cual la competencia gramatical es tan solo un elemento.

Obsérvese que hay muchos malentendidos en esa discusión. Primero, Hymes (1972, p. 273-277) discute el tema de la comunidad homogénea mostrando que hay muchas comunidades que usan diferentes normas lingüísticas a depender del contexto social y que hablantes diferentes de una misma comunidad tienen habilidades lingüísticas diferentes. Segundo, tal discusión, de hecho, no niega (como bien señalado por el propio autor) la existencia de una competencia lingüística como la propuesta por Chomksy (1965). El hecho de que haya normas diferentes en una misma comunidad lingüística o que hablantes diferentes tengan habilidades diferentes en la misma lengua no niega que tales hablantes tengan una habilidad cognitiva para el lenguaje. Es más: esa diversidad social refleja que un hablante puede tener dos o más gramáticas (en el sentido chomskyano) internas. Si los usos están marcados social y contextualmente, no se puede hablar de heterogeneidad en la misma gramática.

Se hace necesario tener en mente un aspecto muy importante: Hymes (1972) lleva la discusión de la competencia para el nivel social mientras que Chomsky (1965) y sus trabajos posteriores la mantiene en el nivel individual/mental/cognitivo. Por lo tanto, hablan de objetos teóricos diferentes, lo que es reconocido por el propio Hymes (1972). Hablando en términos concretos. el modelo de Hymes (1972), aunque muy acertado e importante, no tiene la capacidad de explicar de manera precisa por qué sujetos de infinitivo no flexionado no pueden estar expresados en prácticamente ninguna lengua humana salvo en condiciones estructurales muy especiales (“*Juan quiere él comer la manzana” versus “Juan quiere comer la manzana”). La imposibilidad de respuesta a ese problema en el modelo de Hymes (1972) deja evidente lo que acabé de decir: se trata de perspectivas de análisis lingüístico completamente diferentes. El modelo generativo ha avanzado mucho en los últimos sesenta años y creo que muchas de las críticas que se hacen a partir de Hymes (1972) tendrían que revisarse teniendo en cuenta diversos aspectos, entre ellos, la naturaleza de la investigación científica, considerándose, por un lado, la relación entre objeto de análisis, método y teoría (en la perspectiva de que cada teoría plantea una cantidad de preguntas específicas y su compromiso es con las respuestas a las pregunta que se plantea), y, por otro lado, los avances internos del modelo generativo hacia modelos más recientes que buscan relacionar gramática y pragmática.

Se podría decir mucho más de la relación entre Chomsky (1965) y Hymes (1972), pero, por razones de objetivo y espacio, no será posible hacerlo aquí. Sin embargo, criticar, en el siglo XXI, el modelo generativo a partir de Chomsky (1965) puede considerarse deshonestidad intelectual.