La Base Curricular Nacional determinó la exclusión el español del currículum exigible en las escuelas. ¿Qué consecuencias trae esta medida?

No vamos a hablar acá de la cantidad de profesores de la lengua que van a perder su trabajo que, si bien es un aspecto importante, no debe ser el centro de la discusión.

La importancia real del tema es el perjuicio que tal medida trae a los alumnos brasileños. La inclusión del español en los currículos permitió que todos los niños del país tuvieran acceso a la lengua que predomina en el continente y que les daba acceso a una comunicación con los nativos de esos países tanto en nuestro territorio como en aquellos y por las vías digitales que no reconocen fronteras. Y esa comunicación les abría también puertas laborales para trabajar en las innúmeras empresas que tienen contacto comercial con los países de la región. Al mismo tiempo, les daba acceso a empresas multinacionales cuya cabeza en este sector del continente se encuentra en Brasil.

Sin ánimo tampoco de entrar en una comparación con el inglés, idioma que constituye una prioridad indiscutible para todos los estudiantes del mundo de hoy, no podemos olvidarnos de que, con algunos años de estudio en las escuelas, es insuficiente el resultado que alcanzan en el desempeño en esta lengua que, paralelamente o después, deben perfeccionar por otros medios si es que tienen condiciones económicas de hacerlo. No sucede lo mismo con el español, en el cual, tras los estudios escolares, pueden alcanzar un desempeño suficiente para el trabajo, como herramienta para un curso superior o en el simple contacto con nativos.

La exclusión del español también trae como consecuencia el agravamiento de la distancia entre los currículos de los alumnos de las escuelas públicas respecto a los de las privadas, que van a continuar ofreciéndolo como elemento diferencial y aumentando, así, la brecha educacional y, consecuentemente, socioeconómica, que ya existe entre los estudiantes brasileños.

Como último elemento, podemos destacar la preferencia personal de muchos alumnos por el español, idioma que les resulta próximo geográfica y lingüísticamente.

Solo resta hacer votos para que, gubernamentalmente, se tome conciencia de todos estos argumentos y volvamos a sumarles en lugar de restarles conocimientos útiles a nuestros alumnos.