El nuevo curso escolar se acerca y ha llegado la hora de pensar en los retos que nos esperan, pues cada grupo es una situación nueva sobre la cual debemos tomar decisiones de contenidos, procedimientos y formas de evaluación, y al final de todo, creo que nunca dejamos de preocuparnos en cómo nos irá con los nuevos alumnos. ¿Conseguiremos tener una buena relación? ¿Quedarán satisfechos con el trabajo realizado? ¿Podremos enseñarles y trabajar con ellos todo lo que pretendemos?

El docente, a partir de la experiencia que ha acumulado, por lo general piensa en cómo mejorar sus clases y qué acciones va a realizar para conseguirlo. El ciclo que se propone en la Investigación-Acción (IA) es quizás la forma más conocida de intervención educativa basada en la reflexión y análisis por parte del propio docente para solucionar problemas prácticos y cuyo lema es “acción para el cambio”, pero no es esta la única posibilidad, pues la Práctica Exploratoria (PE) que propone Dick Allwright, más que llevar a la solución directa y tal vez precipitada de “problemas”, tendrá su foco en la “acción para la comprensión” de cuestiones o asuntos que intrigan al docente, que su autor denomina como puzzles, y que están relacionados con las prácticas dentro y fuera del aula.

Algunos principios que orientan la práctica exploratoria son aquí presentados de forma muy breve:

Lo más importante es el foco en la calidad de vida. La Práctica Exploratoria busca ofrecer una mayor satisfacción en el trabajo docente, en vez de centrarse en la eficiencia de los procedimientos.

Se trabaja para entender antes de cambiar algo. La búsqueda de la comprensión no implica necesariamente en un cambio y si este ocurre será una consecuencia natural de proceso.

Se trata de involucrar a todos los participantes en el desarrollo de sus propias comprensiones. Es por eso que las cuestiones tratadas deben ser relevantes para todo el grupo. También se trabaja de forma cooperativa para el desarrollo mutuo, ya que es importante la participación de los profesores, alumnos, colegas, coordinadores y padres en el intento colectivo de entender la situación que se ha focalizado.

La práctica exploratoria debe ser una actividad continua y no una actividad dentro de un proyecto aislado y para evitar el agotamiento de los participantes ese tipo de trabajo deberá ser realizado de forma integrada con las prácticas habituales en sala de aula.

Dejando los matices diferenciales, ya sea una práctica reflexiva, una investigación-acción o una práctica exploratoria (ver ALLWRIGHT, 2007), al identificar un problema o aspecto que te intriga o preocupa como docente, conviene estudiar más sobre ese asunto escogido para tener una base que te permita comprenderlo mejor. Para ello, si antes la bibliografía que podía ser útil al profesor era bastante escasa o de difícil acceso, en la actualidad el panorama es bien diferente.

En fuentes como la revista MarcoELE, la revista y biblioteca virtual de RedELE , ForoELE o las publicaciones de la Consejería de Educación en Brasil, por solo mencionar algunas posibilidades, podrás encontrar textos que traten sobre el tema que hayas escogido para estudiar en tu curso y tratar de comprenderlo mejor.

El espacio que disponemos es poco y el tema merece más comentarios y lecturas adicionales, por lo que dejo aquí algunas referencias de base, pero no quiero terminar sin comentar que ese proceso de reflexión, entendimiento y comprensión de los problemas o situaciones intrigantes del día a día en las clases será mucho más productivo si se realiza de forma conjunta con otros profesores. Como se sabe que no es suficiente apenas percibirlo y discutirlo, es por eso que se propone la necesidad de hacer algo para verlo mejor en la práctica, dialogar con los otros, preguntar, indagar sobre cómo hacer para mejorar esas prácticas y saber más.

Aunque haya buenos resultados siempre se puede hacer mejor y si los resultados no son convincentes, más razón habrá para pensar en qué hacer para intentar cambiar el cuadro buscando naturalizar la curiosidad, la reflexión y la investigación permanente del docente.

Referencias

ALLWRIGHT, D. Três macroprocessos do desenvolvimento do professor e os critérios para desenvolvê-los e usá-los. Trad. de Maria de Lourdes Sette. En: Pesquisas em Discurso Pedagógico: Alunos e professores na Prática Exploratória, Rio de Janeiro: Instituto de Pesquisa e Ensino de Línguas, Departamento de Letras, PUC-Rio, 2007. Título original: Three major processes of teacher development and the appropriate design criteria for developing and using them (1999). Disponible en: http://www.maxwell.vrac.puc-rio.br/10956/10956.PDF

GIMENEZ, T. Caminho e descaminhos: a pesquisa na formação de professores de língua estrangeira. The ESPecialist, v. 19, n. 2, p. 257-271, 1997. Disponible en:
http://revistas.pucsp.br/index.php/esp/article/download/9912/7366

GIMENEZ, T.; ARRUDA, N.I.L.; LUVUZARI, L.H. Procedimentos reflexivos na formação de professores: uma análise de propostas recentes. Intercâmbio, v. XIII, p. 1-5, 2004. Disponible en: http://revistas.pucsp.br/index.php/intercambio/article/viewFile/3990/2638

CHAVES, A.L. de E. Prática exploratória: Uma experiência libertadora. Sociodialeto, v. 1, n. 1, p. 1-24, julho 2011. Disponible en: http://www.sociodialeto.com.br/edicoes/9/28092011072609.pdf

TRIPP, D. Pesquisa-ação: uma introdução metodológica. Educação e Pesquisa, v.31, n.3, p. 443-466, 2005. Disponible en: http://www.scielo.br/pdf/ep/v31n3/a09v31n3.pdf

MORAES, I.C.R. Prática exploratória, espaços formativos e a educação crítica de professores de inglês: o olhar híbrido de uma professora formadora. Revista X, v. 2, p. 76-96, 2011. Disponible en: http://ojs.c3sl.ufpr.br/ojs/index.php/revistax/article/viewFile/23015/17914