2018 fue un año lleno de sorpresas, algunas buenas, algunas malas.

Fue un año de encuentros y también de despedidas, como todos los demás.

Y fue el año de los libros. La crisis de las grandes librerías en Brasil nos brindó con un movimiento algo tímido, pero persistente, de aquellos a quienes les encantan los libros: regalar libros. De todos los tipos, autores, colores… Pero que fueran libros de papel…

Me reencontré con la alegría de ganar libros, aquel misterio de que alguien elija lo que uno va a leer. Uno de ellos, especial, vino en una linda caja, firmado por sus cuatro autores famosos. Un regalo especial de alguien igualmente especial.

En las redes sociales, aparecieron los posts “dame un libro”: si uno comentara esa frase, ganaría un libro. Me pareció divertido (el movimiento), aunque triste (los motivos), y no me animé a participar.

También fue ocasión de que me acordara una costumbre de la juventud, de la época de la universidad: descubrí los libros de segunda mano, y me encantaba cuando encontraba, entre sus páginas, mensajes, apuntes, dibujos. La historia del libro se agrandaba, él mismo tenía una historia más allá de la narrativa que había hecho el autor.

Hace unos meses, delante del edificio en que vivo, depositaron unas cajas grandes, llenas de… libros. Nos quedamos un tiempo mirando, a ver si el dueño o la dueña  vendría y nada. Preguntamos al portero, y él no había visto a nadie. Empecé a examinar los gruesos volúmenes sobre arte y publicidad, algunos catálogos de imágenes más antiguos. Al fondo de un empaque algunas novelas: me animé a coger algunos volúmenes, por cierto los dejaron allí para que alguien se los leyera también. Los libros quedaron dormidos junto a varios otros, en mi biblioteca.

Pasadas muchas semanas, al abrir el “As cidades invisíveis”, de Ítalo Calvino con traducción de  Diogo Mainardi, linda sorpresa, amable regalo: además de la dedicatoria enamorada a una posible novia, todo el libro estaba ilustrado, en partes específicas, a mano. Lindo trabajo. Luego me puse a imaginar – la dedicatoria estaba fechada 2008 – qué pudo haber pasado en esos 10 años para que un objeto así hubiera sido desechado…

Ese libro habla de viajes, descritas por Marco Polo a Kublai Khan. Lindo viaje, lindos recuerdos, lindas invitaciones a alguien como yo, que se encanta con los lugares y sus historias.

Ojalá vengan muchos viajes y muchas historias en 2019.