Es bastante común cuando se acerca el término de un año que reflexionemos y evaluemos sobre quiénes somos, qué realizamos, qué aprendimos de nuevo y muchas otras cuestiones. Este año de 2018 ha sido un año con muchos alborotos en distintos ámbitos: político, económico, educacional etcétera ¿no es cierto? Pese todos los augurios de un año con tantos ataques a los derechos humanos y a las políticas públicas, por ejemplo, siempre defiendo que empecemos un nuevo año con planes novedosos y esperanzas de algunos cambios.

Me parece también que cada vez más nos involucramos con el aumento de actividades, compromisos y tareas y eso resulta en una carencia de tiempo para reflexionar, incluso, sobre una evaluación del momento vigente y del porvenir. Y les digo que para mí falta tiempo para que realice todo lo que me gustaría y tiempo para dedicarme a las personas que también necesitan de mi atención. Con eso, quiero decirles que algo necesita cambiar un poco en nuestras rutinas y/o planificación. Esos últimos días he participado de un congreso de lenguas y me puse pensando cómo está faltando tiempo en mi rutina diaria para leer novelas, poesías, literatura de autoayuda y otras cosas. Es decir, me puse reflexionando porqué en los últimos años me estoy dedicando a la lectura de solo textos y más textos teóricos de mi área de estudio. Me di cuenta que algo no está bien, o sea, tengo que regular una nueva logística para mis quehaceres profesionales y personales.

Muchos pueden ser los planes para el próximo año e intenciones en diferentes ámbitos. Desde lo más personal – como en mi caso volver a leer más novelas o acompañar más el cine en lengua española – hasta propósitos más grades – como contribuir para el retorno del español como asignatura de oferta obligatoria en las escuelas de mi región país – por ejemplo. Los nuevos proyectos son fundamentales para nuestro crecimiento personal y el emprendimiento de nuestra carrera docente.

A continuación les presento algunos tips para que podamos emprender en nuestra labor docente. No quiero decirles que sean las mejores sugerencias, sino algunas que me llevé más tiempo para encontrar respuestas. También son aquellas que se volvieron en desafíos para mi vida profesional. Estas son algunas preguntas:

  • Cómo iniciar una investigación: es importante que leas muchos artículos para que descubras las diferentes líneas de investigación, posibilidades de actuación y los temas más carentes de estudio. Ello es fundamental para que encuentres las temáticas con las cuales te identificarás más, pues de esa manera podrás contribuir de modo más efectivo en tu campo de estudios. Tras eso, podrás buscar a un profesor o tutor para compartir tus ideas y avanzar en tu plan de investigación.
  • Cómo ingresar en un curso de postgrado: es fundamental que, tras identificarte con un campo de estudios, accedas a los sitios electrónicos de los programas de postgrado en tu país o región, ya que debes estar atento a las fechas de las convocatorias y épocas de inscripciones. Además es bueno que sepas los documentos exigidos, pues necesitarás acercarse a algunos géneros académicos como el memorial y el proyecto de investigación. Debes interactuar con antelación con profesores y ex alumnos del programa, solicitar el pedido formal para participar como alumno especial de alguna asignatura, pues eso será positivo para que comprendas cómo funciona el universo académico, la relación con el futuro tutor y los compromisos y tareas de un investigador. Por fin, podrás buscar las convocatorias y los medios para lograr una beca de investigación y/o de pasantía para una experiencia en el extranjero mientras estés realizando la maestría, el doctorado y/o el postdoctorado.
  • Cómo aprobarme en una oposición pública para profesores: es necesario que planifiques un plan de lecturas y estudios antes de presentarte a las oposiciones. Para aprobarte en una oposición te recomiendo que localices los exámenes anteriores para conocer un poco las concepciones de lenguaje, el perfil docente deseado y el abordaje de trabajo requerido por la institución. Aprobarse en una convocatoria, por ejemplo, también implica toda una preparación previa y experiencia profesional, como participar de eventos académicos, publicar textos en revistas y anales de congresos, impartir ponencias y buscar experiencias como profesor en sala de clase. Es fundamental que el proponente elabore fichas de lectura con el resumen de textos y conceptos clave y también reflexione sobre la transposición didáctica de algunos temas al contexto de las prácticas en la enseñanza secundaria y/ o superior.
  • Cómo mejorar mis clases: es imprescindible que aprendas a reflexionar sobre tu planificación y acción docente al final de cada encuentro. Eso permite que sepas evaluarte y escuchar a tus alumnos. Debes acompañar las discusiones sobre temas importantes al educador lingüístico contemporáneo tales como: la inserción de los temas sociales en clase, el abordaje de los elementos gramaticales, el trabajo con los géneros textuales, las destrezas lingüísticas en clase, el desarrollo de unidades/secuencias didácticas y el rol político de la actividad docente. Eso te permitirá desarrollar una práctica más autoral, autónoma y crítica para la escuela de los nuevos tiempos.

Lejos de cualquier tipo de recetas o ideas cerradas, pienso que las orientaciones anteriores funcionan para enseñarles la necesidad de moverse frente a un nuevo año, nuevos tiempos y otros desafíos. Es importante fomentar la conciencia sobre qué planes queremos para nosotros en los próximos días, meses y años, además, cuáles serán nuestras metas para el escenario educacional que lidiamos a diario.

Nada en nuestras vidas debe de ser eternamente fijo y eso también se aplica a nuestras ideologías, posturas académicas, prácticas pedagógicas y visiones teóricas. De tiempos en tiempos, vamos reescribiéndonos y comprendiendo cada vez más nuestros papeles y funciones como profesores y ciudadanos. ¡Qué no perdamos nuestros sueños y planes para nuevas ventanas que se abren a cada giro de año! ¡Qué seamos cada vez más felices y realizados en nuestras elecciones pedagógicas y teóricas! También espero que todos estén de manos enlazadas y nadie suelte la mano de nadie, porque tal vez enfrentemos tiempos difíciles. ¡Felices fiestas y un 2019 requetelindo y bastante venturoso!