Me imagino – y de verdad, lo creo – que muchos recursos y creatividad no están directamente relacionados: si tengo muchos recursos, ¿por qué debo movilizar la creatividad para solucionar mis problemas?

Muchas veces me preguntan sobre esa u otra aplicación, quieren lo más moderno, la última innovación. O quieren aquel programa que hace eso o aquello de la manera más fácil.

Es bien verdad que la tecnología está ahí para facilitar nuestra vida. Pero siempre me pregunto si quiero vivir a partir de aquello que la tecnología me ofrece o si quiero utilizar la tecnología para vivir de la manera que quiero. Prefiero la última opción.

Un ejemplo: ¿cómo crear actividades interactivas para mis alumnos si no tengo una plataforma adaptativa de última generación, tampoco tabletas, tampoco Internet de alta velocidad en mi escuela?

Algunas opciones – que sirven para estos casos o, al revés, para quien quiere buscar nuevos usos para recursos simples.

  1. Hot Potatoes: recurso que permite crear ejercicios de varios tipos: crucigramas, actividades de múltiple elección, ejercicios de rellenar huecos (respuestas cortas), de ordenar palabras… Es posible añadir pistas y/o comentarios según la respuesta dada, de manera que el alumno reciba el resultado de su trabajo inmediatamente. Puede ser bajado sin costos y, una vez creadas, las actividades no necesitan Internet para funcionar. Para saber más, consulta http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/62/cd/modulo_1_primeros_pasos/qu_es_hot_potatoes.html (último acceso el 10.may.18).
  2. PowerPoint: aunque más bien sea utilizado como soporte visual a clases expositivas, si nos acordamos de que trae el recurso de los hiperlinks, podemos utilizarlo para construir una actividad con respuesta automática. Para eso, debemos pensar en actividades de múltiple elección: cada opción hecha hiperlink (con o sin botón) nos lleva a páginas con comentarios o pistas. Si tenemos un poco más de tiempo y disposición, podemos añadir imágenes y sonidos.
  3. Excel (o similar): aunque sea un programa normalmente utilizado en tareas financieras y relacionadas a cálculos, el Excel nos permite preparar ejercicios si utilizamos una fórmula (o función) o el formato condicional. Para eso, debemos definir qué comportamiento esperamos si determinada celda recibe uno u otro contenido. La función “si” nos deja poner un comentario (algo como “si está escrito esto” entonces “aparece esto”). Ya el formato condicional hace con que una celda o una palabra cambie el color si recibe uno u otro contenido.

Cualquier recurso de estos se hace más rico – y ahí veo innovación – si pedimos que los alumnos construyan las actividades. Además de trabajar la lengua, estaremos también trabajando las competencias digitales, cada vez más necesarias.